Serie Salir de Deudas: Peter-el-préstamo empieza a morir

Serie salir de deudas: Peter el préstamo empieza a morir

Hoy vengo con otro capítulo sobre mi querido Peter. Si estas llegando a la seria Salir de deudas sin contexto, tal vez necesites leer antes esta otra publicación, donde te presento a Peter y te cuento mi estrategia para darle muerte. El resumen es que Peter es mi préstamo-que-debe-morir. La deuda que tenía era de $4500 cuando empecé a trabajar en pagarlo. Como soy mujer latinoamericana, con salario en moneda local, una hipoteca y soltera, me pareció interesante dejar por escrito los pasos que estoy siguiendo para pagar mi préstamo tan pronto como sea posible.

Diciembre frugal

Este mes de diciembre logré dar un gran paso en mi camino hacia el asesinato de Peter. El aguinaldo se convirtió en el arma con la que acerté un golpe mortal en este préstamo que al fin agoniza, aunque todavía no muere.

Por supuesto, esto significa que mi aguinaldo estuvo en mis manos más o menos 20 horas antes de desaparecer en su gran mayoría. Dejé una parte de mi aguinaldo para dedicarlo a impuestos municipales y a otras de esas cosas maravillosas en las que los adultos gastamos dinero. Pero 70% de mi aguinaldo se convirtió en un abono extraordinario.

No voy a mentir, me tomó un segundo más de lo necesario dar clic en el botón de “Enviar” cuando estaba haciendo el depósito. Pero el pasado es pasado, lo que importa ahora es que tuve la fuerza de voluntad para amarrarme a un diciembre frugal a cambio de acelerar la muerte de Peter. ¿Qué importa si por un momento pensé en irme a comprar galletitas con mi aguinaldo? ¿A quién le interesa si por un momento me imaginé cómo se vería mi apartamento completamente amueblado? Lo único que importa ahora es que Peter el préstamo recibió un buen golpe. Las galletitas y el apartamento pueden resistir hasta que yo tenga la libertad financiera que quiero.

Esto significa que diciembre trajo una Navidad más frugal que de costumbre, pero no pasó nada malo por esto. De hecho, si algo me quedó de esta Navidad, es la idea de que todas las Navidades anteriores gasté innecesariamente.

Los nuevos abonos extraordinarios

Normalmente te contaría de dónde llegaron los abonos extra, pero este mes no hay misterio. Todos llegaron de mi aguinaldo. Así que pasemos a ver cómo se ha comportado Petes desde que lo vimos por última vez, hace un mes.

Total de deuda al 28 de noviembre de 2018: $3.450

Abonos aniquiladores de préstamos

Abonos regulares de diciembre: $131

Abonos extra: $885

Intereses que tratan de resucitar el préstamo

Intereses ganados en diciembre: $55

Total de deuda al 28 de noviembre de 2018: $2489

Sólo para recordar, este préstamo representaba una deuda de $4500 en agosto de 2018. En diciembre del mismo año he logrado disminuirlo $2000. Si yo lo puedo lograr, te aseguro que tú también puedes. No hay magia, ni poderes sobrenaturales que sean necesarios para salir de deudas. Es cuestión de hacer cosas sencillas, pero constantes: recorta tus gastos, apégate a un presupuesto, consigue un ingreso adicional y haz tantos abonos extraordinarios a tu deuda como sea posible. Verás resultados si te mantienes constante.

Tal vez te parezca imposible salir de deudas. Si te sientes así, recuerda que en mi última publicación sobre Peter, lo llamé “inmortal” y ya vez, está muriendo al fin. No te rindas.

La roca que me tragué

En la última publicación de esta serie, te conté que a veces sentía como si me hubiera tragado una roca. Mi meta inicial era no llegar a 2022 con este préstamo (el préstamo tiene como fecha de cierre mayo de 2022), pero luego decidí que quiero pagarlo antes de octubre 2019.

¿Es una meta imposible? A veces me parece que sí. Tener tan cerca la fecha límite me pone algo nerviosa y de ahí viene la sensación de que me tragué una roca. Sin embargo, las metas deben ser retadoras. Así que, con ansiedad o no, voy a trabajar tanto como pueda en pagar esta deuda cuanto antes.

Toda deuda genera ansiedad. Si eres humana, es normal al ver cómo tu dinero se te escapa de las manos, te sientas como si te hubieras tragado una roca. Lo que importa es que recuerdes que sientas lo que sientas, lo que cuenta es lo que haces. Ponte una fecha para pagar tu deuda y págala con ansiedad y todo. En los comentarios puedes dejar tus ideas y estrategias para pagar una deuda rápido. Siempre me gusta leer ideas nuevas sobre este tema.

Esta publicación es ya la cuarta de una serie en la que te cuento cómo he ido haciendo dinero extra para pagar mi préstamo. Podrían interesante los capítulos anteriores:

Salir de deudas: Capítulo 1

Salir de deudas: Capítulo 2

Salir de deudas: Capítulo 3

2 reflexiones sobre “Serie Salir de Deudas: Peter-el-préstamo empieza a morir”

  1. Hola Nela. También soy tica. Muy motivador tu post, creo que en casa vamos avanzando en el camino de ordenar nuestras finanzas, aunque somos mi esposo, dos hijos y yo. Tu blog es de mucha ayuda, en serio me ha ayudado a ver hacia dónde quiero ir 😉. Feliz año.

    1. Hola, María.
      Espero que tu esposo y tus hijos se apunten al viaje de ordenar las finanzas como familia. Para tus hijos será un aprendizaje, si están suficientemente grandes para comprenderlo.
      Mi familia habló conmigo poco de dinero cuando yo estaba pequeña. Existía la idea de “no preocupar a los niños con cosas de adultos”. Me enseñaron a ahorrar, pero nada más. Ojalá me hubieran enseñado prespuestos o estados de la hipoteca. Habría estado mejor preparada para cuando fuera mi turno esto de “ser un adulto”. jeje

      ¡Mucha suerte con tus finanzas y feliz año!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *