La carrera de la rata

La carrera de la rata

Posiblemente hayas escuchado hablar de “la carrera de la rata”, es un tema de muy comentado últimamente. Si no has oído hablar de este fenómeno, te cuento lo que es, porque posiblemente, esté viviéndola sin darte cuenta. Si ya sabes de qué se trata, tal vez te interese saber cómo ponerle un alto.

La carrera de la rata

¿Alguna vez has sentido que nadas contra corriente? Lo intentas y lo intentas, pero no logras avanzar. Consigues ese aumento que tanto querías, pero tus gastos se duplican y el dinero no te alcanza. Cambias de trabajo a uno que te va a encantar, pero tres meses después estás tan apática como antes de hacer el cambio.  Es como si  no se pudiera alcanzar el éxito.

Esto es parte de la carrera de la rata. ¿Has visto a las ratas o ratones corriendo en sus rueditas? Corren y corren, pero no avanzan. La carrera de la rata se trata de eso. Es ese correr y correr de la sociedad. Es esa sensación constante de que la vida es una competencia en la que hay que completar tantas tareas como sea posible en un tiempo record.

La carrera de la rata se refiere a ese desgaste físico y emocional que no nos lleva a ningún sitio. Es agotadora y frustrante, pero lo peor de todo es que es algo normal. No me refiero a que sea natural, sino a que es la norma, lo común, lo que la mayoría hace.

Tus metas, ¿son tuyas?

La carrera de la rata tiene fuertes raíces en la sociedad del consumismo. Y no me refiero sólo al consumismo material, también consumimos sin control de forma educativa, afectiva y social. Creemos que consumir nos dará éxito. ¿No me crees? Dime si el siguiente escenario te suena familiar:

Tienes que terminar el colegio (con buenas notas, obvio), elegir una carrera, ir a la universidad, matricular cinco cursos por semestre, sacar notas excelentes, disfrutar de tu juventud, conocer al hombre tu vida, enamorarte, graduarte, conseguir un trabajo increíble, comprar un auto nuevo, casarte, tener una carrera impresionante, tener hijos maravillosos, ser voluntaria en las actividades de la iglesia, cocinar los mejores estofados y hornear queques caseros para cada cumpleaños, mientras te mantienes activa en tu comunidad, estudias un postgrado, das charlas sobre feminismo a las nuevas generaciones y sirves de mentora para la muchachita que acaba de entrar a trabajar en tu empresa. Y por supuesto en tu tiempo libre haces yoga, meditas y le cuentas cuentos a tus hijos… agotador, ¿cierto?

El consumismo no sólo es material. La carrera de rata no se trata sólo de tener más, a veces se trata de “ser” más o mejor. Y aquí surge una pregunta muy importante, todo eso que quieres hacer y ser, ¿de verdad son metas personales? Si hubieras nacido en otro país o en otra cultura o en otro planeta… ¿todavía querrías esas cosas?

Muchas veces nos ponemos las metas que se supone que deberíamos tener y olvidamos las que realmente queremos lograr. Corremos en círculos como la rata, a cambio de lograr cosas que ni siquiera queremos, pero que se supone que son señales de “éxito”.



¿Se puede escapar a esta carrera?

Honestamente, no creo que podamos escapar 100% de la carrera de la rata. ¿Por qué? Porque hay demasiados puntos de comparación. La televisión, el cine, las redes sociales, las revistas, los anuncios, las amistades, la familia, el vecino… Siempre podemos ver lo que otros hacen y tienen. Nuestro cerebro nos compara con otros intuitivamente. Somos mamíferos y es natural que queramos saber dónde estamos en “la escala” social. ¿Somos alfa, beta o sumisos, al final de la cadena? No podemos detener nuestros instintos de comparación.

En una publicación anterior he hablado de cómo las comparaciones nos roban la felicidad. También son las comparaciones las que nos meten en esa rueda y nos hacen correr como ratas locas sin alcanzar nada. Es muy difícil no compararnos con otros. Yo personalmente no he podido dejar de hacerlo del todo, lo más que he logrado (y que me ha tomado trabajo) es poder identificar esos pensamientos que me comparan con otros, racionalizarlos y tomar la decisión consciente de dejarlos ir.

La comparación siempre ocurre, lo que cambia es la forma en que actúo al respecto. Así que no creo que vayamos a escapar de la carrera de la rata al 100%, pero sí creo que podemos escapar de una buena parte, porque una buena parte es controlable.

Lo que tú controlas

Si correr en círculos ya te tiene cansada, detente. Sí, puedes detenerte, aunque parezca que no. Hay mucho que tú puedes controlar en tu vida, incluso si sientes que estás fuera de control. Por ejemplo, puedes controlar la ropa que usas.

No tienes que ponerte lo que otros dicen que se te vería bien o lo que usan las personas en la televisión. Ni siquiera tienes que ponerte lo que usan otras personas cercanas a ti. Puedes revisar tu armario y usar lo que está ahí. Deja de correr en círculos tras la moda. Si te interesa, aquí puedes leer cómo dejé de comprar ropa por más de un año.

También puedes controlar lo que haces con una buena parte de tu tiempo. Es cierto que tienes que trabajar para vivir, pero fuera de tu jornada de trabajo puedes hacer lo que quieras. No tienes que ver la película de moda, no tienes que ir al restaurante de moda, ni siquiera tienes que ir al babyshower de la compañera de trabajo con la que casi no hablas (más sobre este tema aquí).

Deja de correr en círculos tratando de llenar tu tiempo libre con lo que se supone que debes hacer. Empieza a hacer cosas que quieres hacer. ¿Quieres dormir toda la tarde del sábado? Es tu tiempo. ¿Quieres leer un libro que todos dicen que es malo? Es tu tiempo, lee el libro que quieras leer.

Toma control de las cosas que puedes controlar. Salta fuera de la rueda de la rata y deja de correr en círculos porque no es obligatorio que lo hagas.



Corre para ti MIsMA

Toma conciencia de que has corrido en círculos antes, toma conciencia también de que ese comportamiento no es obligatorio y recuerda que puedes dejar de hacerlo. Eso sí, no olvides que, por algunas cosas, vale la pena correr.

Es normal que las personas quieran más dinero. ¿Correr para lograr más dinero podría significar que estamos corriendo la carrera de la rata? Sí, si al alcanzar más dinero lo único en lo que puedes pensar es en gastarlo en cosas brillantes y en conseguir todavía más dinero. La carrera de la rata te hace correr en círculos, pero hay otras formas de correr.

Si corres para tener un aumento con el fin de pagar tus deudas y tener libertad financiera, entonces no estás corriendo en círculos. Si corres para terminar tu carrera universitaria y abrir ese negocio que tanto quieres comenzar, entonces no estás corriendo en círculos. Y definitivamente no corres en círculos, si corres entre semana para terminar tu trabajo y tener los sábados libres para pasar tiempo de calidad con tus hijos.

Podemos correr por las razones correctas. ¿Cómo sabes si son las razones correctas o no? Es simple, pregúntate cuál es el objetivo al que buscas llegar y decide si ese objetivo lo estás eligiendo para mejorar tu vida o para mostrarle a otros que tu vida está mejorando.

Cuando corres para lograr algo que quieres que otros vean, posiblemente estás corriendo la carrera de la rata. No corras para hacer que tus padres estén orgullosos, para mostrarle a tus amigas que tú también eres exitosa o para demostrarle a tu esposo que trabajas tanto como él. Correr para otros es correr como las ratas y o vale la pena hacerlo.

Corre por algo que tú quieres ver, incluso si nadie más lo ve.

Recomendaciones

Dejar de correr en círculo requiere tomar conciencia de lo que eres, lo que tienes y lo que quieres. Mi herramienta favorita para esto es el minimalismo. Si no sabes qué es el minimalismo, te lo resumo. El minimalismo es la forma en que logré diferenciar entre lo que tengo, lo que necesito y lo que quiero. También es la herramienta que uso para cuidar mis finanzas y para mantener mi libertad. Puedes leer más al respecto si te suscribes al blog, o en las siguientes publicaciones:

Minimalismo: 10 preguntas para comenzar

Quiero una vida aburrida

20 cosas que deseché gracias al minimalismo

 

 

 

 

 

 

4 reflexiones sobre “La carrera de la rata”

  1. Para salir de la carrera de la rata debes apalancarte con el sistema y eso conlleva a viole leyes.
    Yo conseguí muchas metas pero fui traficante y con eso me pague los estudios.
    Sino lo hubiese hecho así, sumo que hoy no habría encontrado este artículo en Pinterest por que en el pais donde estoy usar datos en esta aplicación consume Megas.
    Saludos desde Ecuador un país lleno de carreras de ratas.
    PD deje de traficar hace varios años y ahora soy experto en medicina canabica.
    Asumo nada de esto sería posible sino hubiese roto muchas leyes

  2. Super chiva Nela
    Increíblemente lo que dices es lo que siempre experimentamos y vivir en este planeta en esas carreras es tan agotador.
    Siempre debemos ponernos a nosotros mismos primero y con eso podemos funcionar para los demás.
    Gracias me cae en el mejor momento.
    Un abrazo pura vida

  3. HOla Nela! Aquí Jaír, de EfectiVida.
    Me gusta tu enfoque de la “carrera de la rata”. Creo que, originalmente, el concepto aparecía en un libro titulado “Padre rico, padre pobre”, de Robert Kiyosaki. Cuando lo leí, me dio la impresión de que su objetivo era animarnos a adquirir activos (los famosos activos, jejej). Pero me gusta mucho el enfoque que le has dado al tema. Al final, se trata de salirse de la rueda, y ser consciente de lo que uno decide y hace.
    Fantástico. Un artículo para reflexionar.
    Saludos desde Las Palmas!

    1. ¡Hola, Jaír!
      Los famosos activos son la razón por la que tantas personas se sienten sofocadas por sus cosas. Algunos activos están bien, el exceso es lo que no me gusta.
      Gracias por pasar por aquí 🙂

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