Minimalismo para desafiar el statu quo

Minimalismo para desafiar el statu quo

El statu quo (literalmente “en el estado en que”), es el estado en que se encuentra una cosa en determinado momento. A veces usamos la expresión status quo (con una “s” extra), aunque es incorrecta… pero con “s” extra o no, lo importante es entender que debemos desafiar al statu quo. ¿Por qué? Porque tiende a generar una falsa sensación de equilibrio que nos estanca.

El statu quo en la vida cotidiana

En nuestras vidas pasan cosas todos los días, pero pocas de esas cosas logran cambiar el estado en que vivimos. Nuestro statu quo se mantiene a salvo día tras día. El trabajo en el día a día se mantiene más o menos igual. Las compras del mes son más o menos las mismas y las actividades recreativas parecen ser todas más o menos la misma situación con algunas variaciones.

Es normal mantener el statu quo. Nos gusta la rutina porque es predecible. Lo impredecible tiende a generar sensación de miedo o rechazo, porque no sabemos cómo prepararnos. Nuestros cerebros prefieren sentirse en control, así que el statu quo, es decir, la forma en que son las cosas a diario, tiende a ser la forma en que serán las cosas de por vida… pero entonces, ¿por qué al pensar en esto nos sentimos un poco mal?

Si a nuestro cerebro le gusta estar en control, ¿por qué pensar en llevar, dentro de 30 años, una vida más o menos similar a la actual no hace a todo el mundo feliz? Pues porque tenemos sueños que en el presente no hemos logrado, pero que esperamos lograr “algún día”. La contradicción aquí es que es imposible lograr esos cambios que soñamos si al mismo tiempo queremos estar cómodas viviendo como siempre lo hemos hecho.

¿Por qué cambiar?

Todas soñamos con hacer ciertas cosas (o dejar de hacer otras). Yo, por ejemplo, sueño con viajar más y tener menos deudas. Tal vez tú sueñes con irte de mochilera a algún lugar o con empezar un nuevo negocio.

Es muy sencillo pensar en todo lo que queremos tener o hacer. No es tan sencillo tenerlo o hacerlo de verdad. Lograr lo que queremos requiere hacer cambios y ya establecimos que hacer cambios desafía el statu quo y que eso no nos encanta. Sin embargo, admiramos a las personas que hacen cambios, ¿cierto? Admiramos a esa mujer que dejó su trabajo para dedicarse a viajar, o a ese hombre que cambió el automóvil por la bicicleta. Ver a otros cambiar es inspirador, pero no es suficiente para generar el cambio.

Entonces, ¿por qué deberíamos hacer el cambio de todas formas? Porque pocas cosas en la vida se logran sin cambiar nada. El cambio es necesario y de hecho es una constante. Por supuesto, es una constante que tratamos de ignorar, aunque si lo piensas bien, suceden pequeños cambios en tu vida a diario. Pueden ser cambios como comprar un nuevo teléfono celular, o una invitación a un paseo el domingo, o simplemente un nuevo restaurante que abre sus puertas cerca de tu casa.

Se dan pequeños cambios a diario. Aprende a aceptar los pequeños cambios que llegan para que te sea más sencillo generar los cambios que quieres.



¿Cómo el minimalismo puede ayudarte a cambiar?

Cuando logres aceptar que se dan cambios a diario y que no son todos malos, es más sencillo aceptar que el cambio es normal e incluso necesario. Entonces, estás lista para generar cambios proactivamente, como, por ejemplo, los cambios que debes hacer para pasar de tu situación actual a la que quieres tener.

Aceptar que el cambio puede ser algo positivo es lo primero, lo segundo es generar el cambio activamente y el minimalismo puede ayudarte. El minimalismo se trata de enfoque. ¿Qué amas? Deshazte de lo que no amas y enfócate en lo que sí amas. Tener enfoque es importante para lograr salir del statu quo.

¿Quieres una casa ordenada? Enfócate en sacar todas las cosas que no amas y en dejarte las que amas y son útiles. Sólo eso te ayuda a ordenar tu casa. ¿Quieres tener un nuevo trabajo? Enfócate en sacar de tu agenda los compromisos que no te aportan nada y llena tu tiempo adquiriendo las habilidades que requieres para ese nuevo trabajo o enviando currículos a las empresas que te interesan.

Si estás en el punto A y quieres llegar al punto B, el enfoque es vital para lograrlo. Porque entre A y B hay muchas distracciones. Usa el minimalismo para centrarte en lo que de verdad te interesa tener o hacer.



¿Siempre se debe luchar contra el statu quo?

Si no estás conforme con tu situación actual, deberías luchar para cambiarla. No te conformes pensando que así son las cosas y ya. Cambiar es posible. Sin embargo, no quiero decir con esto que debes estar cambiando siempre ni que el statu quo es malo.

A veces se siente bien estar donde estamos. Tómate el tiempo para disfrutar las cosas que te gustan. No tienes que cambiar si no quieres… aunque debes recordar que es posible que en tu vida cambien situaciones, incluso si tu no quieres que eso ocurra.

Adquiere conciencia de que los cambios se van a dar y que puedes aprovecharlos e incluso generarlos para avanzar hacia un lugar que te guste más que el actual… o puedes fingir que no se están dando y tratar de aferrarte a tu statu quo, pero esta segunda opción sólo te va a frustrar. Disfruta el momento, pero enfócate en lo que quieres lograr y camina en esa dirección.

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2 reflexiones sobre “Minimalismo para desafiar el statu quo”

  1. Buenas! Aquí Jaír, de EfectiVida. Qué buena la expresión del “statu quo”. Últimamente se habla mucho de la zona de confort también. El caso es que me has hecho pensar en lo estar en el punto A o B en una cuestión curiosa. Cuando hablamos de minimalismo y de otros temas que nos ayudan en el vivir diario, resulta que siempre estamos en un punto en el que podemos mejorar. ¿Por qué? Porque, como es mi caso, no se me enseñó eso desde pequeño. No es culpa de mis padres. Ellos tampoco lo sabían. Tampoco es cuestión de echar la culpa a nadie. El tema es que, cuando antes se empieze, mejor. En casa lo estamos intentando con nuestras hijas. A ver si se ahorran un trecho del camino.
    Igual me he ido del tema, pero la causante has sido tu, jejej.
    Saludos Nela!

    1. ¡Hola, Jaír!
      Espero que para tus hijas el camino sea más corto. Como dices siempre podemos mejorar, pero no creo que se trate de vivir pendientes de qué más podemos hacer o tener o ser. Creo que se trata de caminar un poquito a diario, sin penas o castigos.
      Saludos

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