¿Cómo gastar menos? Querer menos

¿Cómo gastar menos?

Gastar menos dinero es algo de lo que todos podríamos beneficiarnos. Gastar menos implica ahorrar más, invertir más y, por supuesto, tener menos deudas. Pero gastar menos no es sencillo, o al menos eso parece.

Cuando el mercado nos ofrece de todo, gastar parece ser lo más natural. Es más, gastar dinero parece obligatorio, pero no lo es. Hay personas que deciden abandonar esta vida de gastos y se van al bosque a vivir de su propio esfuerzo. Por supuesto, ese estilo de vida es un poco extremo para la mayoría de las personas, pero eso no significa que nosotros los mortales no podamos disminuir nuestros gastos también.

La necesidad del dinero

A menos que se tenga la valentía de dejarlo todo y vivir de la tierra y el trueque, el dinero es necesario. El dinero compra comida, asegura un refugio y permite el intercambio de bienes. Así, que el dinero es necesario para la mayoría de las personas. Tal vez estás pensando que el cochino dinero nos envuelve por todas partes. Pues sí y no. Sí necesitamos dinero a diario, pero no deberías pensar en él como algo negativo… o positivo.

El dinero en sí mismo no es bueno o malo, es un medio para lograr un fin. Es más fácil mover dinero de un lugar y otro que mover ganado, piezas de oro o sacos de sal. En el mundo globalizado el dinero facilita muchos intercambios que de otra forma serían muy complicados. Apoyar un artista de la escena local de China es posible mediante una transferencia electrónica, algo mucho más sencillo que tratar de enviarle mazorcas de maíz o un pollo.

Un buen uso del dinero nos asegura cubrir necesidades básicas, ayudar a quienes lo necesitan y sentir la seguridad que viene con la estabilidad material, pero si se hace un mal uso del dinero, también genera deudas, consumismo y envidias. Como dije, el dinero en sí mismo no es bueno o malo, pero el uso que hacemos de él sí puede ser positivo o negativo.

Uno de los tantos malos usos del dinero es gastar de más, sin embargo, a pesar de que todas sabemos que gastar menos podría ayudarnos a crear estabilidad financiera, no siempre sabemos cómo hacerlo. Gastar es tan normal y necesario que “gastar menos” parece misión imposible.

¿Cómo gastar menos?

Gastar menos es posible. Te lo aseguro, porque yo misma logré recortar mucho mis gastos hace unos años. La forma más simple de gastar menos es querer menos.

Las cosas que necesitamos son pocas: comida, ropa y un lugar seguro donde vivir. Esa ropa no debe estar a la moda, esa comida no tiene que haber sido preparada por un chef y ese lugar seguro no necesita tres baños.

Las necesidades son pocas. El problema del gasto está en las cosas que queremos. Queremos la ropa a la moda, la comida del chef y la casa con tres baños. Querer más es la razón por la que gastamos más. En el momento en que se quieras menos, vas a gastar menos. Por supuesto, esto nos lleva a otra importante pregunta, ¿cómo querer menos sin sentir que nos estamos quedando atrás o perdiendo de algo?



¿Cómo querer menos?

Para gastar menos, necesitas querer menos. Para querer menos necesitas comprender tres cosas y vamos a ver cada una en detalle.

  1. Entender lo que necesitas

Lo primero que debes hacer para querer menos es dejar de usar el verbo “necesito” cuando no aplica. Como dije antes, necesitas pocas cosas, así que habla correctamente de esas cosas, es posible que necesites ir al supermercado a comprar comida, pero una vez en el supermercado es posible que sólo quieras el vino y que no lo necesites.

Si empiezas a diferenciar entre lo que necesitas y lo que quieres, la lista de cosas que quieres se va a hacer muy grande… esto parece ser lo contrario de lo que estamos buscando, ¿no se suponía que ibas a querer menos cosas? Para poder llegar a ese momento, primero es necesario entender qué es todo lo que quieres y separarlo de todo lo que necesitas.

Cuando hayas separado lo que necesitas de lo que quieres, te vas a dar cuenta de que quieres demasiadas cosas. Recuerda que necesitas muy poco para seguir funcionando. No necesitas un auto, ni tampoco necesitas una ducha con agua caliente. Todo eso lo quieres.

La lista de lo que quieres es enorme porque la sociedad te ha programado para quererlas. Tu familia, tus amistades, la publicidad, los medios de entretenimiento como revistas, televisión, películas… todos ellos te han programado para ir por el mundo queriendo más y más. Estás programada para ser una glotona material. No te estreses, a todas nos pasó y tiene remedio.

  1. Entender por qué lo quieres

La programación que tienes en tu cabeza para querer más y más no la pusiste tú ahí. De cierta forma, todos somos títeres de la sociedad. Nos programaron para creer que ciertas cosas son necesarias cuando realmente no lo son. Es muy importante que comprendas esto, porque querer menos se trata de tomar esa programación externa y analizarla con cuidado, para desechar todo lo que está ahí que no te gusta.

Debes entender que querer más no es parte de quien eres, sino de quien te han hecho ser. Cuando comprendes esto, estás lista para el siguiente paso en tu camino hacia una vida de menos gasto.



  1. Definir qué de lo que quieres de verdad quieres

Si llegaste hasta este punto, entonces ya entendiste la diferencia entre lo que quieres y lo que necesitas. Además, ya debes de tener una gigantesca lista de cosas que quieres porque la sociedad te ha hecho quererlas. Y lo más importante, ya decidiste que no quieres ser títere de la sociedad y vas tomar las riendas de tus decisiones.

Es hora de analizar esa lista de cosas que supuestamente quieres, para eso usa estas dos preguntas:

  1. El dinero que gaste en (inserta aquí eso que quieres) podría gastarlo en cualquier otra cosa, ¿estoy segura de querer gastarlo en esto en lugar de gastarlo en algo más?
  2. Cuando lo tenga, ¿quiero invertir mi dinero y tiempo en mantenerlo limpio, ordenado y repararlo o reemplazarlo si se daña?

Si respondes que sí a ambas preguntas entonces encontraste algo que de verdad quieres. Pero cuando dudes ante alguna de esas preguntas, encontraste algo que en realidad no quieres. Tal vez creíste que lo querías porque alguien más lo tiene o porque lo viste en la publicidad… pero realmente no estás convencida de querer comprometerte con ese artículo. Revisa las cosas que quieres con estas dos preguntas, verás cómo tu lista se reduce rápidamente.

Querer menos

Si mantienes la constancia de diferenciar entre lo que necesitas y lo que quieres, vas a aprender mucho de ti misma. Si además haces un hábito el analizar las cosas que quieres antes de comprarlas, vas a empezar a querer menos.

Te doy un ejemplo, hace un tiempo pensé que quería una cobija de esas que simulan ser piel blanca de oso. Son increíblemente suaves, se ven hermosas sobre una silla o la cama y además son calientitas. Pero cuando lo analicé… la verdad es que no quiero aspirar el pelo que suelte esa cobija o quitarlo de mi ropa, no quiero tener que vivir con miedo de mancharla y ni siquiera quiero imaginar en lo que le pasaría cuando la lave por primera vez. Así que ya no la quiero. No es que no logre apreciar lo bueno de esas cobijas, es simplemente que lo que trae consigo es algo que no quiero en mi vida.

Analiza lo que quieres más allá del objeto en sí, piensa en el tiempo que invertirás cuidándolo y en el dinero que gastarás reparándolo. Si esos esfuerzos no valen la pena, el objeto no vale la pena. Cuando un objeto no vale la pena dejas de quererlo. Cuando quieres menos cosas, gastas menos.



¿Qué deberías querer?

A veces nos concentramos sólo en lo negativo, pero eso es muy aburrido. El hecho de que quieras comprar menos cosas y gastar menos dinero no significa que ahora vas a vivir en constante negación, repitiendo todo el tiempo que no necesitas nada de nada.

Hay cosas que está bien querer, y muchas de esas cosas no cuestan dinero. Cuando quieres poco, lo normal es que quieres poco en temas materiales, pero te vuelves exigente y quieres más de otras cosas. Más tiempo con las personas que quieres, más paseos por el parque o más picnics en el jardín. Querer menos no sólo implica gastar menos, también implica gastar mejor nuestro dinero y tiempo.

La mente se libera cuando no está pendiente de la próxima chuchería que va a comprar y esa libertad trae consigo creatividad. La creatividad se convierte en entretenimiento y realización personal. Así que querer menos para gastar menos es una excelente idea, pero en el fondo querer menos se trata también de vivir mejor.

En resumen

El resumen es el siguiente:

  1. Analiza lo que necesitas para sobrevivir. Verás que son pocas cosas.
  2. Diferencia lo que quieres de lo que necesitas.
  3. Entiende que quieres cientos de cosas porque la sociedad te ha enseñado a querer esas cosas. No es algo con lo que naciste, es algo que aprendiste desde muy pequeña.
  4. Analiza eso que quieres. El dinero que gaste en una cosa podrías gastarlo en cualquier otra cosa en el mundo. ¿Vale la pena ese gasto? ¿Vas a querer limpiarlo y cuidarlo?
  5. Las cosas que de verdad quieres son las que estás dispuesta a cuidar a lo largo del tiempo. Cuidarlas significa mantenerlas en buen estado a costa de energía, tiempo y dinero.
  6. Cuando quieres menos cosas materiales, empiezas a vivir mejor, no solamente económicamente, sino con más libertad mental.

Espero que esta publicación te sirva para liberarte un poco. Me encantaría saber, en los comentarios, qué cosas quieres y cuáles pensaste querer hasta que lo analizaste mejor.

Además, te invito a suscribirte al blog. Es gratuito y obtendrás en tu correo información extra sobre temas interesantes. Posiblemente te interesen también estas publicaciones:

5 pasos para crear un presupuesto

Pequeños pasos para tener mejores finanzas personales

El verdadero peso de tus posesiones

4 reflexiones sobre “¿Cómo gastar menos? Querer menos”

  1. Hola Nela! Aquí Jaír, de EfectiVida.
    Muchas gracias por tu artículo. Es un concepto super importante, esto de no querer tantas cosas. Oí hace poco un ejemplo muy bueno que creo que viene al caso. Imagina que vas viajando en un barco de velas. La barca tiene un agujero en el piso por donde pierde agua. ¿Qué te preocuparías más? ¿Sacar las velas para ir más rápido o tapar el agujero? Lo mismo con las finanzas. También, hace un tiempo, publiqué un artículo sobre las necesidades y los deseos. Me parece que hoy en día, necesitamos más cosas de la cuenta. Enhorabuena, Nela, por tu artículo. Un saludito desde Canarias!

    1. Hola Jaír, gracias por pasar por aquí.
      La analogía que haces del bote de vela es muy buena, deja claro que algunas cosas son más importantes que otras.
      Y leí tu artículo, dejo aquí el link porque es muy bueno y alguien podría querer verlo.

      ¡Saludos!

  2. Hola Nela 👋
    Excelente artículo, me ha gustado mucho. Me gusta leer tus artículos pues tu punto de vista me resulta muy interesante y atractivo para llevar una buena vida.
    En lo que es el tema creo que es fundamental distinguir necesidades de deseos y entiendo que esos artículos que queremos comprar han sido interiorizados en nuestro inconsciente a lo largo de los años. Es bueno buscar liberarse de eso, así como liberar espacio y tiempo, no solo físicamente sino también mentalmente.
    Te felicito por este post, ya lo estaré compartiendo. Saludos para la soleada, verde y pacífica Costa Rica.

    1. ¡Hola, Herder!
      Como siempre es un gusto leerte aquí o en Equilibriofinanciero.
      Me alegra que te interesara esta publicación, para mí es un tema muy interesante esto de lo que creemos necesitar… la sociedad tiene un gran peso sobre lo que creemos que es nuestra personalidad o nuestra naturaleza.
      Saludos

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *