Dos técnicas simples y una aplicación para estar presente

Aprende a estar presente

El pasado ya se fue. El futuro son puras especulaciones. El presente existe, aquí y ahora. ¿Qué vas a hacer para que no se te escape? Si eres como yo, seguro quieres vivir el presente sin sentir que estás descuidando tus planes a futuro y sin olvidar lo que has aprendido del pasado. Así que estar presente se vuelve complicado, a pesar de que el único tiempo que de verdad tienes es este, aquí y ahora. Como minimalista, intento disfrutar el momento presente, porque sé que estando consciente en el presente puedo añadirle valor a mi vida.

¿Te ha pasado que a veces se te va el día entero y no sabes qué pasó? El ajetreo del día a día es suficiente para que pases horas sintiéndote ocupadísima: lavar platos, ir al trabajo, tomar clases (o dar clases), atender llamadas, cocinar, lavar baños, responder correos, lavar la ropa… hay miles de cosas que debes hacer todos los días. Y es fácil hacerlas en “piloto automático”, después de todo, nadie quiere estar 100% presente cuando limpiar el baño, ¿o me equivoco?

Pero en el día a día también pasan cientos de cosas que son hermosas y que quisiéramos aprovechar. Por desgracia, a veces las notamos muy tarde o no las notamos del todo. ¿Acaso no te habría encantado prestar atención al canto de los pájaros en la mañana, en lugar de estar pensando por horas en lo que significa el comentario que tu jefe hizo ayer?

Vivir en el pasado

Hay personas que tienden a vivir en el pasado. Son esas que, como dije antes, pueden perder horas de su presente, pensando en cosas que ya sucedieron. Repiten en su mente miles de veces un escenario que ya no pueden cambiar. O tratan de encontrar sentido en cosas que ya pasaron.

Por supuesto, vivir así, implica que el presente se les va a escapar. ¿Cómo puedes disfrutar del ahora, si sientes que el ayer sigue sin resolverse? Estas personas van a tener la sensación de tener miles de asuntos pendientes, simplemente porque no dejan ir las cosas que, de todas formas, ya se fueron.

Vivir en el pasado es una excelente forma de perderse el presente. Cuando notes que tu mente empieza un viaje hacia el pasado, debes estar atenta. Si ese viaje dura demasiado y lo notas, oblígate a regresar al presente. Presta atención a lo que estás haciendo, viendo o sintiendo en el presente, así tu mente se entretiene con esos impulsos que hasta ahora estaba ignorando.

Vivir en el futuro

A mí, el pasado me distrae poco. Pero el futuro definitivamente es la razón por la que no siempre disfruto del presente. Soy la clase de persona que hace planes y listas de cosas por hacer. Tengo dos plantillas de Excel que me permiten ver mes a mes cuál es el camino que debo seguir para llegar a mis metas en el tiempo planeado.

El futuro me emociona y a veces me asusta. Planearlo con detalle es una tontería en la que pierdo mucho tiempo. No hay suficiente planeación que asegure que todo saldrá exactamente como lo quiero… pero una buena parte de mí cree que alguna planeación es mejor que ninguna.

Sin embargo, a veces tengo que hacer un alto y respirar profundo y pensar “lo que será, será”. Eso no implica que me rindo. Tengo mis metas claras y sé que alcanzar cualquier objetivo requiere cierto compromiso. Pero a veces, aunque sé que estoy comprometida y que voy por el camino correcto, mi mente le da mil vueltas a esos planes que he hecho.

No olvides hacer el depósito en la cuenta de ahorros. No olvides confirmar la reservación. Recuerda que debes terminar el ejercicio de la maestría.

Todas esas voces suenan a todo volumen a altas horas de la noche. Yo las interpreto como miedo. Me da miedo dejar de hacer las cosas que son importantes y ese miedo me mantiene despierta de vez en cuando.



Las distracciones en el presente

Yo todavía creo que eso de ser “multitarea” es un mito. ¿De verdad hay personas que hacen tres cosas a la vez con excelencia? Yo definitivamente no formo parte de ese grupo. A veces hago tres cosas a la vez, pero no obtengo tres resultados excelentes al terminar.

Con el tiempo y la madurez que trae, he llegado a aceptar que en realidad no soy buena haciendo muchas cosas a la vez, aunque me encantaría serlo. Aceptar nuestras limitaciones es parte de crecer. Así que intento enfocarme en una sola cosa, de inicio a fin, antes de pasar a la siguiente. De esta forma, obtengo mejores resultados a lo largo de mi día.

Pero tengo todavía un pequeño problema… el teléfono celular. La tecnología, que tantas veces es una aliada, a veces se convierte en una distracción. ¿Has estado respondiendo mensajes en lugar de estar 100% en una conversación cara a cara? ¿Has planeado una tarde de lectura y la has abandonado antes de empezar porque te pusiste a revisar tus notificaciones de whatsapp?

Estar presente no se trata sólo de evitar vivir en el pasado y el futuro. A veces se trata de evitar distracciones tontas para poder enfocarnos en experimentar de verdad el presente.

Las herramientas correctas

De vez en cuando logro traerme al presente porque me doy cuenta de que estoy en otra parte. Pero, si debo ser honesta, son pocas las veces en las que mi mente divaga al tiempo que recuerda que no debería divagar. No siempre querer vivir el presente es suficiente para mantenernos en el presente.

Lo que necesitamos para mantenernos presentes es encontrar las herramientas correctas. Esas herramientas tienen que ser muy baratas o del todo gratuitas y además efectivas. Yo, como minimalista, creo en calidad sobre cantidad, así que te voy a contar cuáles son las tres herramientas y técnicas que he descubierto y que son las más efectivas para estar presente.

  1. Papel y lápiz para el futuro

Como ya te conté, el futuro me atormenta de vez en cuando, haciéndome sentir que voy a olvidar algo importante. Ese constante miedo a dejar de hacer cosas que debo hacer, despierta en mi mente una vocecita angustiada que no se silencia y que repite una y otra vez “no olvides hacer todo esto”. Por supuesto esa vocecita no sirve de nada, pero despierta a otras vocecitas (siempre hay más vocecitas) que rápidamente se convierten en un coro sobre el futuro y que no me permiten vivir el presente.

Entonces siento ansiedad de olvidar hacer el depósito correcto o terminar la tarea correcta. Cuando esto pasa en una reunión de trabajo, no hay forma de que yo sepa qué se está diciendo en la reunión, porque ¡es imposible estar atenta en el presente cuando el futuro tiene tantos pendientes!

Por eso, tengo mi agenda (en realidad este año no compré agenda, sino que reutilicé un cuaderno). Cada vez que un pensamiento sobre el futuro me ataca, lo convierto en una tarea que debo hacer y que anoto en mi agenda. Saber que lo anoté me hace sentir mucho más tranquila, porque implica que ya no lo olvidaré.

Esta es una estrategia sumamente sencilla que me ha ayudado muchísimo a dejar de sentirme agobiada por el futuro. Una vez que he anotado algo, puedo enfocarme en el presente mejor porque siento que ya no olvidaré mi siguiente tarea. Si la vocecita angustiada trata de reaparecer, simplemente le digo “ya lo anotamos, no lo vamos a olvidar, puedes estar tranquila”.

Normalmente la vocecita trata de regresar, pero no tiene la intensidad o el poder que sí tiene cuando le estoy apostando a mi memoria para recordar mis pendientes.



  1. Entretenimiento en el presente

El pasado puede ser molesto. En mi caso, es pocas las veces que aparece para traerme buenos recuerdos. Lo normal es que el pasado aparezca para recordarme cosas que pude haber hecho mejor. Por supuesto, nadie va a ganar algo reviviendo situaciones que no le encantaron. No hay nada que se pueda hacer para cambiar el pasado (en especial si ya es pasado remoto).

Por desgracia, estas películas de mis años dorados son sumamente entretenidas para mi mente. Entonces, ¿cómo regresar al presente?

Yo lo veo como un asunto de entretenimiento. Si mi mente no está entretenida en el ahora, es posible que busque en el pasado alguna escena con la cual entretenerse. Así que, cuando siento que mi mente está empezando a revisar los archivos de mi adolescencia, lo que hago es buscarle entretenimiento en el ahora.

¿Qué tipo de entretenimiento? A veces es una pausa para mandarle un mensaje a alguien a quien quiero, puede ser mi novio, un familiar o un amigo. Otras veces es hacer un licuado de frutas, cantar una canción o leer un libro… aunque, la mayoría de las veces, es hacer algo de lo que está en mi lista de tareas por hacer. Normalmente en esa lista hay cosas que puedo hacer en 5 minutos o menos, como enviar un correo, hacer una llamada, actualizar un archivo o hacer un pago… cosas pequeñas que me hacen sentir bien cuando las termino.

Cambiar de tarea es una excelente manera de sacar a mi mente del pasado y de ponerla a trabajar en algo útil en el presente. Normalmente esto crea inercia y es más sencillo seguir en el presente después de estar intervenciones.

  1. Tecnología para las interrupciones

Como te conté antes, el teléfono celular tiende a distraerme. He tratado de todo: dejarlo en mi bolso, silenciarlo, ponerlo a la vista, ocultarlo de mi vista… no hay forma. Es normal que una de mis manos se deslice hasta él con el único de fin de ponerlo frente a mis ojos a pesar de que tengo una buena carga de trabajo.

Hasta hace poco esto significaba que, durante mi tiempo de trabajo me distraía viendo el celular de vez en cuando. Tal vez no perdía mucho tiempo, pero regresar al trabajo y enfocarme de nuevo se me complicaba si había perdido el ritmo.

Recientemente encontré una aplicación excelente. Se llama Forest (significa selva) y funciona con un concepto muy simple: vas a plantar un árbol.

Para que el árbol crezca debes darle tiempo. Así que cuando plantas un árbol, la pantalla de tu teléfono muestra una plantita y un mensaje que dice algo como “Déjame en paz”. Si te mantienes fuera de tu teléfono por un periodo determinado, tu plantita ha crecido. Si decides salir de la aplicación en ese tiempo (por ejemplo, para revisar tus mensajes), tu arbolito muere.

Vas a ir ganando moneditas y podrás comprar más tipos de árboles. Para mí esta aplicación ha sido excelente para mantenerme presente. Ya sea en una reunión, mientras leo o cuando quiero completar cierta tarea, si veo el teléfono sin pensarlo, me encuentro con un mensaje que me recuerdo que quiero estar presente en lo que hago. Así es más fácil regresar el teléfono a su lugar y seguir con lo que estoy haciendo sin distracciones.



¿Necesitas más información?

Espero que estos consejos te sirvan para vivir conscientemente el momento en el que estás. Sería una lástima que se te escape el presente, porque una vez que se convierte en pasado no puedes hacer nada para cambiarlo. Vale la pena que intentes disfrutar el momento en el que vives, así que asegúrate de que tu cabeza esté donde están tus pies. Verás que con el tiempo te será más fácil estar presente si lo practicas a diario.

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6 reflexiones sobre “Dos técnicas simples y una aplicación para estar presente”

  1. Hola Nela!!

    Extraordinaria entrada. Yo suelo con facilidad perderme en el pasado, lo cual no me hace para nada bien, si como también en ocasiones planear el futuro me agobia y termino sintiéndome un poco perdida.
    Me alegra saber que no soy la única que vive eso…el presente es el lugar para estar y aún más…para disfrutar!!!
    Gracias por compartir tus experiencias y tips, realmente ayudan.

    ¡Un enorme abrazo!

    1. Kennia, me alegra que te interesara la publicación.
      Y con un poco de práctica, estoy segura de que las dos podemos enfocarnos más en el presente.
      ¡Un abrazo!

  2. Hola Nela!
    Interesantisima reflexión.
    Me he sentido totalmente identificada con tu problema con las tareas futuras y la ansiedad que eso puede llegar a generar y yo he empezado a hacer como tú. Cada vez que tengo un pensamiento sobre algo que tengo que hacer lo anoto en la agenda y es casi mágico.
    Gracias por compartirlo.
    Un beso 😊

    1. Me alegra que te interesara, Sandra.
      Anotar todo lo que hay que hacer de verdad libera espacio en la mente.
      ¡Un abrazo!

  3. Buenas Nela! Fantástica entrada. Me encantó la introducción. Casualmente esta mañana leí un tweet que decía algo así como: “Si no sueltas el pasado, ¿con qué manos vas a agarrar el futuro?”. También me hiciste recordar una analogía que usé hace algún tiempo sobre el pasado, presente y futuro. Es la de ir conduciendo tu coche (carro) por la carretera. De vez en cuando miras el retrovisor (pasado). También puedes mirar el GPS o los carteles a lo lejos (futuro). Pero la mayor parte del tiempo deberías concentrarte en la carretera y disfrutar del paisaje (presente).
    Por cierto… ¿Conoces los contextos en GTD? No hace falta aprender el sistema completo, pero el concepto ayuda a liberar todavía más la mente con la tranquilidad de saber lo que no hay que hacer en el presente.
    Una cosa más: Gracias por compartir lo de la app que usas. No la conocía… le echaré un vistazo.
    Saludos desde Gran Canaria!

    1. ¡Hola, Jaír!
      Qué lindo leerte por aquí de nuevo.
      Me encantó tu analogía sobre el carro. Deja muy claro el concepto de lo que debería ser nuestro enfoque en la vida. Además también permite aclarar que, si no estamos en el presente, nos perdemos el paisaje.
      Sobre GTD, lo conozco, de hecho, creo que soy adicta a las listas de tareas (aunque no siempre las categorizo, como sugiere Allen).
      También creo que si algo puede hacerse en menos de 5 minutos debería hacerse de una vez y definitivamente no creo en mi memoria, jeje. Allen dice que la memoria es bastante ineficiente, pero la mía es particularmente mala, por eso anoto las cosas que debo hacer.
      Suerte con el app, a mí me ha servido sobre todo para estudiar… el teléfono es excelente para arruinar una buena hora de estudio.
      ¡Un saludo!

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