¿Por qué deberías ser minimalista?

¿Por qué deberías ser minimalista?

¡No te asustes! Yo no quiero “convertirte” al minimalismo. No vengo a decirte que has estado haciendo todo mal. Estoy segura de que no es verdad, debes haber hecho miles y miles de cosas muy bien en esta vida. Lo que vengo a decirte es que hay un par de cosas que podrías probar, nada más para ver si te gustan. Si esas cosas tienen los beneficios para ti que ha tenido para mí estoy segura de que quedarás encantada y posiblemente al final sentirás que deberías ser minimalista… o, al menos, tendrás un par de ideas nuevas para probar.

Necesito confesar algo antes de empezar. Yo detesto que traten de venderme estilos de vida, religiones y similares. Así que esta publicación me ha tomado mucho tiempo publicarla porque no quiero ser esa persona que trata de convertir a todos sus vecinos a su nuevo estilo de vida. Sin embargo, uno de mis valores es compartir lo bueno, así en mi interior hubo una lucha de ideas. Al final ganó el compartir. Pero ten en cuenta que no hay presión, sólo lee tranquilamente y haz notas mentales. En el fondo de mi corazón, deseo que esto te interese mucho, pero no quiero presionarte porque me caes bien y me gusta que estés aquí y espero que vuelvas (y espero también que disculpes mis confesiones algo atolondradas, es la emoción de compartir contigo algo que a mí me encanta).

Ahora sí, a lo que vinimos. Te voy a detallar una a una las razones por las que yo probé el minimalismo y me quedé con él… y por las que creo que tú también deberías adoptar el minimalismo.

Vivir fuera de la burbuja blanca

Tal vez no hayas pensado en ser minimalista porque lo asocies con esas fotografías de salas blancas con muebles blancos sobre alfombras blancas. Se ven hermosas y son inspiradoras. Pero…

Seamos honestas, el blanco no es para todo el mundo. Y definitivamente no es para mujeres que esperan hacer con sus vidas algo más que sacudir, aspirar y limpiar. ¿Cómo carambolas mantienen esos cuartos blancos limpios?

Yo no quiero vivir en una burbuja blanca. De hecho, en mis metas tengo anotado “espacios fáciles de limpiar y cuidar en los que no me dé miedo vivir”. Es decir, espacios en los que pueda pasear distraídamente con una taza de té en una mano y una tostada con jalea en la otra, sin ir pensando en que voy a manchar algo.

Una de las razones por la que el minimalismo me gusta (y por la que deberías ser minimalista) es que, al reducir cierta cantidad de objetos físicos, hay menos cosas que limpiar. Por ejemplo, en mi mesita de noche hay unas pocas cosas (un joyero, el cargador del teléfono y algún libro). Esto significa que para sacudir mi mesita de noche sólo necesito unos segundos. Sí, segundos.

Deberías ser minimalista si no tienes tiempo para sacudir miles de chucherías (cosillas que no tienen uso práctico pero que recogen polvo). El minimalismo es una opción práctica.



No golpearse el dedo pequeñito del pie en la pata de un mueble

Otra ventaja de no tener demasiadas cosas atiborrando tus espacios físicos (casa, oficina, auto) es que es más fácil navegar entre las cosas que tienes. Literalmente tienes más espacio para moverte. Puedes estirarte en la mañana sin golpearte en una silla. Puede ir desde tu cocina hasta tu baño sin tener que esquivar ropa limpia (o sucia), muebles, zapatos, cajas, mesitas, etc.

Tu casa se puede convertir en un espacio para vivir en lugar de ser un espacio para almacenar. Y por alguna razón que no comprendo del todo, la mente se relaja en espacios abiertos. Entre menos cosas te rodean, más libre te sientes, no sólo físicamente sino mentalmente.

¿No te gustaría tener suficiente espacio para hacer una secuencia de yoga por las mañanas o para bailar mientras ves un video de Zumba en las noches? El minimalismo puede darte esos espacios que necesitas.

Deberías ser minimalista porque es una decisión buena para tu salud emocional. Deja de sentirte aplastada por tus posesiones. Tú deberías ser la dueña de tus cosas. Tus cosas no deberían limitar tus movimientos.

Evitar las decisiones tontas

Estoy segura de que lo has notado, tomar decisiones es cansado. Está científicamente comprobado que tomar decisiones, por pequeñas que sean, genera fatiga mental y esa fatiga se traduce en una reducción de tu fuerza de voluntad. Si quieres saber por qué, aquí hay una publicación al respecto.

Si en la mañana tienes que decidir entre dos tipos de champú, tres acondicionadores, dos cremas humectantes, cuatro tazas para el café, ocho pantalones y diez blusas… empiezas tu día agotada. Tu fuerza de voluntad está por el piso antes de que el día oficialmente comience. Todas esas cosas que dijiste que querías hacer y que requieren un poquito de esfuerzo… es menos probable que ocurran, simplemente porque te desgastaste tomando decisiones tontas.

Si no sometes a tu cerebro a esa toma de decisiones tontas, tu fuerza de voluntad se conserva para hacer las cosas que la requieren (como mantenerse apegada a tu presupuesto, o a tu dieta).

Si reduces tus opciones potencias tu vida. Es contra-intuitivo, pero es verdad. Menos ropa en tu armario, menos tazas en tu cocina, menos botellas en tu baño… todo eso libera espacio en tu mente para hacer las cosas que sí importan.

Dejar de hacer tareas que no aportan valor a la vida

En mi experiencia, conforme más espacio físico liberaba, más similitudes encontraba entre mi vida física y mi horario. Al parecer esto es normal. Nuestros espacios son el reflejo de nuestras agendas.

Cuando terminé de sacar objetos que sobraban de mi vida, me puse a reflexionar sobre las tareas que llenaban mi horario y empecé a desechar las que no amaba como si fueran medias viejas. ¿Por qué tengo que ir a una fiesta en la que no quiero estar? ¿Por qué tengo que ir a un babyshower al que no quiero ir? La respuesta es que no hay una buena razón para hacer cosas que no amas hacer. Si dices a tiempo que no puedes ir, nadie se va a enojar.

Deberías ser minimalista para crear la disciplina mental que te ayuda a limpiar tu horario como limpiarías tu cocina. El tiempo libre es un lujo enorme y un activo valioso. Puedes invertir tu tiempo en lo que de verdad tienes que hacer o mejor aún, en lo que de verdad quieres hacer.



Dejar de dar/recibir regalos y empezar a vivirlos

¿Te han regalo algo que no te gusta? O peor aún, ¿has dado un regalo y has notado que no fue recibido con entusiasmo?

Los objetos materiales que entregamos como regalos tienen como fin demostrar nuestro cariño a otras personas. Podemos estar de acuerdo en que la intención es lo que cuenta cuando de regalos se trata. Sin embargo, también podemos estar de acuerdo en que es lindo recibir un regalo bien pensado o dar un regalo que hace verídicamente feliz a otra persona.

La experiencia me ha enseñado que las personas recuerdan con más cariño las experiencias compartidas que los objetos materiales. Mi mamá no habla de los bolsos que le he regalado, pero aún recuerda cuando fuimos al teatro negro de Praga que estuvo de tour por mi país. Compartir experiencias es mucho mejor que dar o recibir regalos materiales.

Deberías ser minimalista porque empezarías a reflexionar sobre la forma en la que das y recibes regalos. Darías regalos minimalistas y también los recibirías con más frecuencia. Los regalos minimalistas se asocian a experiencias y no a objetos. En lugar de tener un cajón lleno de chucherías que te han regalado, tendrás la memoria llena de aventuras maravillosos que has vivido con las personas que amas.

Conocer el relleno que llevas por dentro

Todas somos diferentes por dentro, como lo somos por fuera. Somos como cupcakes. Algunas de vainillas, otras de caramelo, algunas con relleno de chocolate y otras con trocitos de fruta. Por esta razón no puedes ver a alguien más y asumir que tú eres como esa otra persona. Tienes que saber lo que llevas por dentro tú misma, porque no es igual a lo que llevan los demás. Es decir, tienes que saber las cosas que te importan, las cosas que amas y las cosas que no te gustan. Y esto es algo que no puedes aprender viendo a otros, tienes que aprenderlo viéndote a ti misma.

Para mí es muy importante poder hacer licuados en las mañanas, planeo mis compras pensando en mis licuados favoritos, incluso invertí en una licuadora poderosa. Pero si tú desayunas con avena, posiblemente no entiendas mi necesidad de tener la mejor licuadora del mercado (amo mi Vitamix). Lo mismo pasa con todos los demás aspectos de la vida.

Está bien que seamos diferentes. Lo que estaría mal es no conocer esas diferencias. Si tratas de hacer lo que hace la vecina la vas a pasar mal. Si tratas de hacer lo que hace la modelo de moda o la gente en las películas vas a vivir miserablemente.

Deberías ser minimalista porque cuando empiezas a organizar tus espacios personales y a desechar algunas cosillas que no usas o no amas, empiezas a notar cuáles son las cosas que se quedan y que valoras. Y este proceso físico siempre se extiende poco a poco al espacio mental y sentimental. Con el tiempo también vas a saber cuáles son las actividades que valoras, así como los sentimientos y pensamientos que valoras. Vas a saber lo que de verdad llevas por dentro.

Crear hábitos que te hacen feliz

Yo creo que esto es culpa del minimalismo, aunque supongo que hay muchos caminos que llevan a Roma. Me refiero a crear hábitos positivos. Si no fuera por el minimalismo yo no tendría el hábito de mantener mis cajones ordenados. Tampoco tendría el hábito de dar gracias por las cosas buenas mes a mes. Tampoco tendría el hábito de beber mucha agua y menos tendría el hábito de tratar activamente de estar presente en el presente.

Todos esos hábitos los he adquirido gracias al minimalismo. Leyendo por aquí y allá sobre el minimalismo he encontrado blogs, vlogs y libros de personas que hablan sobre el minimalismo y además sobre una que otra cosilla interesante. Poco a poco he ido aplicando a mi vida algunas ideas que de una u otra forma me llegaron gracias al minimalismo y que han traído beneficios positivos.

Deberías ser minimalista porque no se trata de tirar la mitad de tus posesiones o dormir en el suelo. Hay toda una filosofía de vida asociada a la idea de vivir con lo necesario de forma consciente y esa filosofía te traerá un torrente de ideas maravillosas que puedes convertir en hábitos hermosos que mejoren tu vida.



Invertir dinero para el bien

Cuando hablamos de inversiones posiblemente pensamos en comprar aerolíneas o acciones en la bolsa de valores. Pero comprar un par de zapatos también es una inversión, en menor escala.

Cuando aprendes cuáles son las cosas que te interesan (el relleno de tu cupcake, ¿recuerdas?) vas a tener mayor claridad sobre qué gastos son inversiones y cuáles son sólo gastos. Esto trae beneficios para tu vida financiera. Para mí, esta es una de las más grandes bellezas del minimalismo. Es un estilo de vida que no va a dañar tus finanzas, por el contrario, es gentil con tu billetera y hasta mejora tu cuenta de ahorros.

Deberías ser minimalista porque al conocer lo que añade valor a tu vida reduces tu consumo de cosas sin valor.  Vas a ser una mejor administradora de tu dinero. Quien sabe cómo manejar su dinero correctamente, lleva ventaja en este mundo en el que todos quieren venderte algo.

 

Si después de leer todo lo anterior todavía no sabes si el minimalismo podría ser una buena idea para ti, lo único que puedo decirte es que si quieres ver resultados diferentes en tu vida tienes que probar cosas diferentes también. Dale una oportunidad al minimalismo, si no te gusta siempre puedes volver a donde estás ahora, pero no te quedes donde estás si ese lugar no te gusta.

Me encantaría leer tus ideas en los cometnarios. ¿Crees que deberías ser minimalista? ¿Por qué sí o por qué no?

Si quieres probar un poquito de minimalismo en tu vida, te recomiendo estas publicaciones en las que encontrarás ideas para iniciar y ver resultados pronto.

Minimalismo: 10 preguntas para comenzar

20 cosas que deseché gracias al minimalismo

5 hábitos minimalistas que mejoran las finanzas

10 reflexiones sobre “¿Por qué deberías ser minimalista?”

  1. Empeze ser minimalismo y me hace sentir mejor. Tengo lo q necesito y me ahorro tiempo y dinero.
    Mi estado emocional mas trankilo, lo recomiendo te cambia por completo y se siente comodo y feliz😊

  2. Hola! Me ha gustado tu publicación y a decir verdad creo que he sido un minimalista de closet, la verdad es que por costumbres y tradiciones sociales y familiares uno cree que nace para cumplir las expectativas que te pintan, pocos tenemos el valor de ver nuestros propios intereses, la mercadotecnia del consumismo es muy potente, pero desde hace ya tiempo he venido dejando cosas de a poco (aún sin conocer el minimalismo) y hoy día veo que mucha gente esta optando por este modo de vida la cual me agrada bastante, soy padre soltero y por alguna u otra razón he postergado cosas en mi vida, pero siempre he pensado tiempo al tiempo, forzar no ayuda en nada, así que hoy veo la oportunidad de poder transformar mi vida, de dar esa cambio tan esperado, es por ello que me he dado a la tarea de investigar, leer y ver opciones, es así como llegue a tu publicación, espero pronto poder compartir al igual que tu y muchos otros, la experiencia que lleva el minimalismo en nuestro día a día, te mando un saludo desde la Ciudad de Puebla, México!

    1. ¡Hola, Chester!
      Me alegra mucho cada vez que alguien dice que está viendo nuevas formas de transformarse.
      El minimalimos es una puerta y nada más, pero detrás de esa puerta hay un mundo completo de oportunidades.
      Espero que para ti, vengan nuevas oportunidades de vivir haciendo lo que te gusta, sin tener que pensar en lo que otros esperan.
      ¡Un saludo hasta México!

  3. Hola!!!
    Apenas llevo muy poquito que descubrí el estilo de vida minimalista y comencé desechando algunas de mis cosas que no me hacían feliz y estoy comenzando a notar cambios en mi y sintiéndome más positiva que antes, me faltan muchas cosas por hacer pero quiero lograr sentirme más libre y mejor conmigo y con el mundo que me rodea, gracias por compartirnos este tipo de consejos.

    1. ¡Hola, Daniela! Me alegra mucho saber que estás empezando. A todos les digo que empezar es sumamente emocionante. ¡Hay tanto que hacer y todo es tan significativo! Espero que disfrutes mucho el viaje hacia el minimalismo.
      Y me encanta saber que ya has empezado a ver mejoras. Espero que veas muchas más.
      Un abrazo a la distancia.

  4. Hola!

    Yo estoy dando mis primeros pasos en el minimalismo, pero con sólo adoptar la idea de ser minimalista me he sentido más plena y feliz.
    Gracias por las experiencias que compartes y yo también digo que sí.
    Un abrazo.

    1. Hola, Kennia.
      Te espera un camino muy interesante, me alegra que ya empieces a notarte más feliz.
      Espero que lo disfrutes mucho y que nos sigamos leyendo.

  5. Yo le digo que sí al minimalismo.
    Me parece que tiene muchos beneficios (menos cosas, más tiempo, menos tiempo en limpiar, orden, una sensación de libertad al tener menos cosas, entre muchas más). Además creo que se acomoda bien a las filosofías de vida que me gustan como la filosofía budista, el mindfullness y ahora lo de los chakras.
    Por eso yo le digo que sí al minimalismo. ☺👍👏

    1. ¡Herder!
      Siempre es un gusto leerte.
      Me encanta que le digas sí al minimalismo.
      Tiene todos esos beneficios que mencioans y más.
      Un abrazo a la distancia.

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