30 Consejos para simplificar tu vida

30 consejos para simplificar tu vida

Hoy vengo con una lista larga de cortos consejos para simplificar tu vida. Estos consejos los he ido recopilando en el camino y créeme que sirven para tener un poquito más de paz.

¿Lista para llevar una vida más sencilla? A lo que vinimos… eso sí, antes debo confesar que esta lista no está ordenada de ninguna forma lógica. Encontrarás consejos para simplificar tus finanzas a la par de los consejos de belleza. Pero así es la vida, a veces un poco caótica.

  1. Toma agua siempre

Olvídate del último refresco de moda. Consigue una botella reutilizable y toma agua pura. Si quieres hacer alguna de esas cosas exóticas, como agregarle fruta congelada o cubitos de hielo en forma de diamantes, puedes hacerlo. Pero yo recomiendo agua pura a temperatura ambiente. Si no estás acostumbrada, al inicio será difícil (y pasarás mucho tiempo haciendo pipí) pero tu cuerpo se acostumbrará.

Cuando estoy en mi casa (o en el trabajo) almuerzo y ceno con agua y bebo agua a lo largo del día. Tengo una botella de 750mL y la lleno 3 veces en el día (esos son 2,25 Litros al día). He notado que, cuando hago ejercicio bien hidratada, mi rendimiento es mucho mejor. Además, me ahorro tiempo y dinero bebiendo agua.

Así que, deja de diluir polvitos sospechosos o de comprar juguitos en cajas contaminantes llenos de ingredientes impronunciables. Incluso si quieres tomarte un coctelito, es bueno que antes o después te tomes un vaso de agua. Te mereces estás hidratada y fresca, hazlo porque te quieres y porque la vida es más simple si siempre sabes qué vas a tomar.

  1. Elimina aplicaciones de tu teléfono

¿Todavía no has hecho una limpieza de aplicaciones en tu teléfono? Es hora de sacudirte la pereza y desinstalar todas las aplicaciones que nunca usas (y tal vez algunas que uses más de lo debido). Liberarás espacio a tu teléfono, recibirás menos notificaciones y encontrarás más rápido las aplicaciones que sí usas. Además, esto te puede tomar como máximo 15 minutos si te concentras. Es muy simple: ves una aplicación, piensa si la usas seguido y si no lo haces bórrala. Si la llegas a necesitar en el futuro siempre la puedes instalar de nuevo.



  1. Acuéstate temprano

¿Por qué acostarte temprano simplificaría tu vida? Porque amanecer trasnochada apesta. No sometas tu yo-del-futuro a la tortura de ir a trabajar o a estudiar trasnochada. Es horrible, todo un día se complica cuando nos faltaron unas horas de sueño. No nos sentimos igual, no pensamos igual e incluso nuestro cuerpo no funciona igual.

Duerme las horas que necesitas para enfrentar cada día con las pilas cargadas. Es lógico que habrá situaciones puntuales que te robarán unas horas de sueño de vez en cuando, pero procura que sea algo esporádico. Además, te ves más guapa cuando no tienes ojeras (al menos yo me siento más guapa cuando dormí bien).

  1. Deja de ver televisión

La televisión está llena de noticias negativas, publicidad engañosa, contenido malo y de vez en cuando algo que vale la pena. Entre menos televisión veas más feliz serás. Si no quieres cortar del todo tu consumo televisivo, al menos recorta en noticieros trágicos e infomerciales.

Si sigues este consejo, vas a ser una víctima menos de la publicidad, además vas a liberar tiempo. Yo dejé de ver televisión hace un par de años y cancelé mi suscripción a Netflix en octubre de 2017. ¿Quieres saber qué pasó desde entonces? Para comenzar, empecé este blog. Puedes leer los beneficios que he obtenido aquí. Si te interesan mis razones para dejar de ver televisión puedes leer mi historia aquí.

  1. Minimiza tu rutina de belleza

Yo nunca he sido la máxima autoridad en maquillaje. Pero desde que opté por no maquillarme del todo mi vida es más simple y mi piel más feliz. Además, en las mañanas me queda tiempo para licuar un montón de frutas al desayuno. Antes salía de mi casa sin desayunar la mayoría de las veces. Ahora me doy cuenta de que primero debería cuidar mi alimentación antes que mi look.

Minimiza tu rutina de maquillaje, verás que liberas tiempo. Si eres de las que no pueden salir de casa sin maquillaje, al menos intenta reducir la cantidad de productos que usas a diario, recuerda que tu piel absorbe todo lo que le pones.

  1. Dile no a las redes sociales

Entre menos redes sociales tengas, más feliz serás. Al menos eso ha descubierto el Instituto de Investigación de la Felicidad (aquí puedes ver parte del estudio).

Las personas tienden a publicar en redes sociales lo bueno y ocultar lo malo. Esto significa que, cuando pasas horas viendo las publicaciones de otras personas, en tu mente se crea una imagen falsa de la realidad. Además, debido a las redes sociales, es común que las personas estén al tanto de cómo se ve lo que hacen (en lugar de estar al tanto de lo que hacen) con el fin de captar el mejor ángulo en una fotografía que genere muchos likes.

Elimina algunas de tus redes sociales, o visítalas menos frecuentemente. Liberarás tiempo, te concentrarás mejor y dejarás de ser esa persona que constantemente piensa en la foto pa’ face. Puedes leer sobre el minimalismo y redes sociales, si te interesa.

  1. Predefine decisiones

Tomar decisiones es cansado, de hecho, la fatiga por decisiones existe. Así que evitar algunas decisiones ayuda a simplificar tu vida y a mitigar esta fatiga. Por supuesto hay decisiones que tienes que tomar. Pero hay otras que puedes pre-definir. Por ejemplo, como ya te conté, yo siempre tomo agua en mi casa. Así que, cuando voy al supermercado, no tengo que elegir entre mil marcas de refrescos. Además, siempre elijo la opción integral (de lo que sea) cuando existe. Y si estoy fuera de mi casa y tengo que elegir una bebida escojo una natural, lo que elimina de mis opciones todas las gaseosas. Predefine algunas decisiones, esto libera energía para hacer otras cosas o pensar sobre temas de verdad importantes.



  1. Reduce tu cocina

¿Cuánto planeas usar cuatro espátulas al mismo tiempo? (Otra vez con las espátulas… sí, uso este ejemplo muy seguido, pero es que ¡es muy cierto!) Tienes que simplificar tu espacio físico porque es una parte importante de tu vida.

Comenzar con la cocina tiene sentido. La cocina es un espacio que tiende al caos: hay comida cocinada, comida cruda, fuentes de calor, espacios de frío, hay líquidos pegajosos y platos sucios… Simplifica tu cocina. Saca trastos que no usas y regálalos. Déjate las cosas que usas seguido y que tienen sentido. Elimina duplicados y objetos que tienen una función muy específica y que pueden ser reemplazados por otros.

  1. Haz listas para el supermercado

¿Te acuerdas que tomar decisiones es cansado? No vayas al supermercado con la esperanza de decidir lo que necesitas una vez ahí. Haz una lista en tu casa, conforme algo se te acabe anótalo en la lista. Luego ve a comprar lo que está en tu lista. Si la inspiración te llega en el supermercado, revisa si hay espacio en tu presupuesto para esa inspiración. Si lo hay, bienvenida sea inspiración. Pero si tu presupuesto es limitado, te conviene más apegarte a él. La vida es más simple cuando no estás en problemas financieros.

  1. Entiende tu armario y tus compras

Debes comprender lo que hay en tu armario. ¿Son piezas que amas, regalos que no te gustan o compras que hiciste por impulso? Si comprendes tu armario comprendes todas tus compras.

Detecta patrones y modifícalos. Por ejemplo, si compras por impulso, empieza a cuestionarte antes de comprar algo: ¿de verdad necesito esto? ¿lo usaré seguido? ¿preferiría gastar este dinero en otra cosa?

Esto no sólo sirve para tu armario, sino para todas tus compras. Cuestiona las razones que tienes para que algo entre en tus espacios, verás que empezarás a comprar menos cosas innecesarias, lo que simplificará tus espacios y te ayudará a mantenerte ordenada.

  1. Deshazte de tu principal dolor de cabeza

A veces tenemos algún objeto (o propiedad) que sólo nos causa dolores de cabeza. Puede ser un auto, un electrodoméstico o incluso un compromiso. Si ese objeto o situación no te hace feliz, si lo único que te genera son gastos (de dinero, tiempo o energía) y dolores de cabeza… ¿para qué lo tienes? Deshazte de eso cuanto antes. Tu vida será más sencilla cuando no tengas que pensar en eso. Recuerda que tienes derecho a ser feliz, así que cualquier paso que puedas tomar en esa dirección es correcto.

  1. Cancela suscripciones

Cancela las suscripciones a revistas, periódicos, canales o publicidad que no necesitas. En especial si recibes la información de forma física (en papel impreso). No tiene sentido pedirle a una compañía que gaste recursos naturales en papel y tinta que tú botas mes a mes. Hacer estas cancelaciones es una forma de liberarte de ciertas tareas cada mes y por lo tanto de

liberar tiempo mes a mes, aunque sólo sea el tiempo necesario para hojear una revista que no interesa y botarla.

  1. Decide cuándo quieres contestar el teléfono

El secreto mejor guardado jamás es: no siempre que el teléfono suena, tienes que atender (¡Neuronas estallando! ¿cierto?). Eres dueña de tu tiempo.

Si estás haciendo algo que disfrutas muchísimo, ¿por qué le das a alguien más el derecho de interrumpirte sólo porque sí? Apaga el teléfono de vez en cuando o siléncialo. Tienes derecho a tomar un bloque de tu tiempo y usarlo para lo que tú quieras, sin interrupciones.

¿Y si es una emergencia? Te llamarán de nuevo o lo solucionarán por su cuenta. No te imaginas lo capaces que son otras personas para encontrar soluciones cuando no tienen más remedio que solucionar sin ti.



  1. Tu casa es tu santuario

Recuerda que tu casa es un espacio para vivir. Vivir, en todo el sentido de la palabra. La vida a veces es desordenada, a veces es sucia y a veces es caótica. No te castigues demasiado cuando tu casa no se ve como quisieras, siempre podrás ordenar (incluso podrías ordenar de una vez por todas). Lo que no podrás hacer es regresar el tiempo que se te escape preocupándote por tu casa. Vives en tu casa, no para tu casa. No lo olvides.

  1. Crea un fondo de ahorros para emergencias

Esto es muy importante. Tienes que luchar con las uñas y los dientes para crear un fondo de ahorros de emergencias. Sacrifícate unos meses, hasta que logres tener ahorrado suficiente dinero para pagar una cuenta médica o un arreglo mecánico inesperado. Tener un ahorro de emergencias te dará tranquilidad y evitará que tus finanzas se hundan en caso de un gasto inesperado.

  1. Trabaja productivamente

Planifica tus días, ya sea haciendo una lista de tareas o poniendo un objetivo para el día. Esto evitará que des vueltas y vueltas sin lograr nada. Define también el tiempo que dedicarás a cada tarea, porque si no lo haces el trabajo se extenderá a lo largo de todo el día. Si cada día logras ser productiva, verás cómo tus metas se acercan y tus tareas pendientes se reducen.

  1. Disfruta el presente

A veces el presente es tan caótico o ajetreado que no tienes tiempo de que estar presente. Irónico, ¿no?

Si vives el presente pensando en lo que tienes que hacer o lo que hiciste, no logras disfrutar de tus días. Posiblemente te acuestes cansada a diario y sintiendo que el día se te escapó sin notarlo.

Intenta estar presente en tu presente, en especial para disfrutar de las cosas buenas. Te aseguro que hay momentos de felicidad en tus días, aprende a disfrutarlos.

  1. Simplifica tu alimentación

Trata de comer comida menos procesada. Tu sistema digestivo te lo agradecerá. Elige comida fresca y bebidas naturales antes de consumir comida congela o de microondas. También sería bueno que uses sal y pimienta en lugar de condimentos preparados. Y si tienes espacio, has una huerta de condimentos (orégano, romero, albahaca).

  1. Ten plantas

Ya sea que quieras hacer una huerta (punto 18) o no, incluye plantas en tu hogar. No importa que te duren dos meses y se mueran, simplemente reemplázalas. Las plantas te ayudarán a purificar el aire de tu casa, dan balance a los espacios artificiales y además generan una sensación de paz que no se logra con una planta de plástico.

Hay algo especial que ocurre cuando cuidas un jardín. Y si les pones un nombre y hablas con ellas (además de parecer una loca completa) la pasarás muy bien.

  1. Haz ejercicio

Todo el que hace ejercicio te dirá que lo hace por salud. Esto es parcialmente cierto. Te voy a contar el resto de la verdad. Hacer ejercicio hace que te sientas super-poderosa. No importa si haces yoga o karate. Tu cuerpo libera endorfinas cuando haces ejercicio y al final de una buena sesión de ejercicio vas a sentir que lograste algo importante. Además, si tienes constancia verás mejoras en tu físico y esto es como tocar el cielo.

Escoge un deporte o ejercicio que te guste (o prueba con varios hasta que des con uno que disfrutes) y mantente en buena forma. Mereces vivir en un cuerpo sano y super-poderoso.



  1. No seas alguien que no eres

Sé auténticamente tú misma. Si eso implica dormir temprano las noches de viernes, hazlo. No tienes por qué fingir que te gusta salir de fiesta, si esto no es cierto. Ya el mundo se acostumbrará. No gastes energía fingiendo ser quien no eres.

De hecho, si lo piensas, sólo puedes ser tu misma porque ya todos los demás personajes en este cuento al que llamamos vida, están ocupados.

  1. No intentes cambiar a otros

Por la misma razón por la que no debes tratar de ser quien no eres, no trates de cambiar a otros. No lo vas a lograr. Te vas a frustrar y posiblemente vas a ganarte enemigos. Acepta que los humanos venimos en diferentes formas y tamaños. Si algunas de esas formas no te gustan evítalas, pero no trates de cambiarlas, deja que alguien más las aprecie.

  1. Desconéctate unos minutos al día

Toma uno minutos al día para hacer algo que te haga olvidar el mundo. Es importante desconectarse de vez en cuando, así que intenta leer un rato, hacer ejercicio o meditar. Busca una forma de encerrarte en una burbuja que sea sólo tuya por unos minutos al día.

  1. Aprende a decir que no

Si no quieres hacer algo y no es obligatorio hacerlo, no lo hagas. No dejes que te comprometan con actividades en la que no quieres participar. Tienes derecho a decir que no y si lo haces de forma amable y a tiempo, no tienes por qué sentirte culpable. Si eres de las que tienen problemas para decir que no, lee esta publicación, sobre las cosas que no son importantes.

  1. Usa un bolso pequeño

No es necesario cargar la mitad de tus posesiones a todas partes. Si llevas un bolso pequeño, cargarás menos cosas contigo. Esto no sólo es excelente para tu espalda, sino también para encontrar algo dentro de tu bolso. Además, un bolso pequeño es una excelente forma de determinar qué cosas realmente necesitas en tu día a día. Te aseguro que, si llevas un bolso gigante, la mayor parte de lo que metas en él no lo vas a necesitar.

  1. Simplifica tu look

Trata de tener un armario minimalista, con el fin de que no pases horas decidiendo qué va a usar cada día. Elige piezas que ames y que combinen bien entre ellas, de forma que no tengas que revisar tu ropa sucia para encontrar la única blusa que se ve bien con esos jeans.

Simplificar tu armario te liberará espacio (físico y mental) y te ayudará a definir cuál es tu estilo, lo que simplificará tu proceso de compra de ropa.

  1. Minimiza las festividades

Deja de romperte la cabeza tratando de comprar un regalo para tu hermana o tu abuela. Empieza a dar regalos minimalistas. Es mucho más lindo recibir cariño y tiempo que chucherías (cosillas sin uso).



  1. Haz un presupuesto

Tu vida financiera juega un papel importante en el resto de tu vida. Mantén tus finanzas bajo control, presupuesta tus ingresos y gastos, si hay excedentes ahorra, si hay faltantes ajusta.

Si nunca has hecho un presupuesto aprende a hacerlo. Si hiciste un presupuesto, pero no lo cumpliste, aprende a mantenerte motivada par cumplir un presuupuesto. Pero no dejes que tus finanzas sean un barco a la deriva porque terminará hundiéndose.

  1. Lleva un diario

Yo amo mis diarios. Llevar un diario es una forma simple de estar monitoreando lo que ocurre en tu mente. La parte más importante de tu vida está pasando dentro de tu cabeza. Ponte en contacto contigo misma, escribe en un diario. Aprenderás lo que es más importante para ti y te será más sencillo elegir metas y objetivos.

  1. Date unas vacaciones

No tienes que salir del país a un destino turístico abarrotado. Puedes tomarte unas vacaciones en tu casa. Lo que importa es que te alejes de la rutina un tiempo. Intenta hacerlo al menos una vez al año. Piensa en tus vacaciones como en un periodo de des-compresión. El día a día nos aplasta y maltrata, así que te mereces pasar unos días descansando. Si no quieres gastar dinero, no lo hagas. Aquí hay consejos para pasarla bien sin gastar.

Espero que apliques algunos de estos consejos para simplificar tu vida. Sé que no todos aplican a todo el mundo, pero seguro encontraste algunos que te gustaría aplicar. Cuéntame en los comentarios cuáles piensas aplicar. Si crees que me faltó alguno, déjalo también en los comentarios. Espero estarte leyendo muy pronto.

4 reflexiones sobre “30 Consejos para simplificar tu vida”

    1. Me alegra que te gusta, Thalia.
      Este blog es precisamente para eso. Para que encuentres consejos que te ayuden a vivir de forma más minimalista.
      Saludos

  1. Literal desde que descubrí tu blog me siento super identificada! hace ya un tiempo estoy tratando de aplicar todos estos consejos en mi vida y me encanta haberlos encontrado consolidados en una lista!!!
    Muchas gracias por compartir tus conocimientos, de verdad! no dejes de escribir nunca!

    1. Hola, Madeleine.
      ¡Me alegra muchísimo que te sirvan los consejos!
      Te deseo mucha suerte y espero que no estemos leyendo seguido.
      Es un gusto escribir para gente como vos 🙂
      ¡Nos estamos leyendo!

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