Ordenar es el último paso, no el primero

ordenar es el último paso para tener una casa ordenada

¿Todavía estás buscando el mueble ideal para ordenar tus trastos de cocina? ¿O tal vez lo que aún no has encontrado es la zapatera ideal que quepa en tu armario? Yo pasé por ahí. Tenía muchas ganas de ver mis espacios ordenados, así que traté con muebles y cajas de zapatos y códigos de colores para mi ropa… Pero te tengo malas noticias. Ordenar es el último paso, no el primero.

Si eres de las que se pasan los días ordenado sólo para ver cómo todo se vuelve a desordenar, podría ser porque estás ordenando primero (u ordenando únicamente). Ordenar es último paso si lo que andas buscando es mantener tu casa linda siempre.

Te preguntarás entonces, ¿cuál es el primer paso? El primer paso deshacerte de muchas cosas.

¿Por qué debes botar tus cosas?

No hay forma de ordenar cáscaras de piña o servilletas sucias de forma que se vean bien. Estas cosas son basura. La basura nunca se verá ordenada. No importa en qué mueble la coloques o qué tanto la dobles, la basura no se verá bien nunca.

Tal vez en tu cuarto no haya cáscaras de piña bajo la cama, pero seguro hay otras cosas que son basura. Debes detectar todo eso y desecharlo cuanto antes.

Revisa con cuidado tus posesiones. Usa estas 3 preguntas que te ayudarán a determinar si algo es o no basura.

  1. ¿Lo usas seguido?

Si no recuerdas cuándo fue la última vez que lo usaste, dónalo, recíclalo o bótalo. Si lo usas seguido, ¡aún no lo guardes! Pasa a la siguiente pregunta.

  1. ¿Puedes reemplazarlo con otro artículo que ya tienes?

Si tienes un pelador de papas y uno de manzanas y uno de zanahorias, revisa si puedes desechar dos y dejarte sólo uno. Tener artículos con funciones especializadas usualmente es un mal negocio. Estos objetos ocupan espacio todo el tiempo, aunque los usas de vez en cuando.

Todavía no guardes nada… pasa a la siguiente pregunta.

  1. Le aporta valor a tu vida

¿Te hace feliz o te aporta valor? Si la respuesta es no, deshazte de ese objeto. El pelador de papas posiblemente no te haga feliz, pero le aporta valor a tu vida, porque te deja pelar tus papas. Pero si el objeto que estás analizando no te hace feliz y tampoco le aporta nada importante a tu vida, déjalo ir.

Cuando hayas detectado la basura que hay en tus espacios, sácala. Recicla lo que puedas reciclar, dona o regala lo que podría servirle a otros (eso sí, no cargues a otros con tu basura) y bota lo que ya no sirva.



Ahora sí, a ordenar

Cuando en tu casa existan sólo los objetos que de verdad usas seguido y que te hacen feliz, entonces empieza a ordenar. Si llegaste hasta aquí , ¡felicidades! ¡Ordenar es el último paso y tú ya lo alcanzaste!

Seguramente habrás liberado mucho espacio, esta es la razón por la que primero te debes deshacer de objetos. Ahora puedes ordenar. Ordenar es asignarle un lugar a cada cosa y respetar esa asignación.

Es importante que pienses bien dónde vas a colocar cada objeto. Trata de darle a tus cosas un hogar y no sólo un lugar. Cuando encuentras el lugar perfecto para algo te será más sencillo mantener el orden, porque sabrás dónde va cada cosa. Si algún objeto queda sin un lugar asignado, es posible que un día esté en sitio y otro día en otro. Por esto es muy importante que absolutamente todo tenga un lugar asignado.

Esto toma un poco de tiempo. En un día podrás ordenar casi todo si te dedicas a ello, pero conforme pasen los días, notarás que algunas cosas necesitan cambiar de lugar. Hazlo, hasta que encuentres el lugar apropiado para cada objeto, según tu rutina. Eso sí, no trates de reordenar tu casa completa de nuevo. Si ordenaste bien la primera vez, lo que debas reordenar debe ser poco o nada.

¿Cómo cambiar el look de tu casa sin desordenar?

Si eres como yo, a veces vas a querer darle vuelta a toda tu casa, sólo para cambiar la forma en que se ve. Es una manera sencilla y barata de salir de la rutina y de experimentar con nuevos espacios. El problema de esto es que implica reordenar cuartos completos.

Para cambiar la apariencia de un cuarto, sin tener que reordenar de nuevo, intenta mover las piezas más grandes, pero no las pequeñas. Normalmente es más rápido mover un sillón o una cama, que reordenar todos tus libros desde una repisa hasta otra.

Otra opción es que definas no uno, sino dos lugares diferentes para algunas cosas. Por ejemplo, si tienes una planta dentro de la casa, podrías definir para ella dos lugares. A veces la puedes tener en uno de esos lugares y a veces en el otro. Así cambias la apariencia de un cuarto de forma sencilla, barata y sin ordenar toda tu casa de nuevo.

Mantener el orden

Cuando tu casa esté perfectamente ordenada te sentirás como una reina. Si logras mantenerla así, te sentir como una diosa. Mantener el orden casi siempre es la parte difícil.

En buena teoría, si de verdad le asignaste a cada cosa un lugar y ese lugar es el correcto según tu rutina, debería ser sencillo mantener el orden. Por supuesto, esto es en buena teoría. La práctica no siempre es igual.

Para mantener el orden sin morir en el intento debes, conscientemente, llevar las cosas hasta su lugar.

Si te das cuenta de que hay algo que siempre se sale de su sitio, analiza a qué se debe. Puede ser que elegiste darle un lugar que no se adapta a tus necesidades. Por ejemplo, si tienes la costumbre de peinarte en el baño, no guardes tu peine en el cuarto.

Analiza si asignaste lugares erróneos y corrígelos, para facilitarte el día a día. Para esto debes considerar tus rutinas. ¿Dónde te peinas? ¿Dónde comes? ¿En qué lugar de tu casa te vistes? Usa tu rutina para detectar los lugares donde requieres tener y dejar tus cosas.

Limpieza y orden

Trata de que el orden que elijas facilite la limpieza. Si todo queda bien ordenado, el único mantenimiento que tus espacios requerirán será una limpieza rutinaria. Facilítate la vida, eligiendo un orden que haga la limpieza fácil. Te recomiendo que leas cómo ordenar siguiendo el método de Marie Kondo. Las recomendaciones que ella da son excelentes para mantener el orden y simplificar el mantenimiento posterior de tus cosas.

Para que la limpieza sea sencilla, una vez que todo esté ordenado, intenta tener superficies vacías. Es lógico que, si sobre tu escritorio hay 30 objetos diferentes, cuando limpies tendrás que mover 30 objetos. En cambio, si sobre tu escritorio sólo hay 4 o 5 objetos, la limpieza de esta área será más simple.

También puedes facilitar la limpieza si evitar meter cosas debajo de tu cama o de otros muebles. Limpiar el piso cuando hay objetos en el camino es lento. En la medida de tus posibilidades, mantén tus objetos a una altura de entre tus rodillas y tu cara. Esto te permitirá limpiar el piso fácilmente y sacudir tus objetos sin tener que pasar un rato de rodillas o usar una escalera.



No compres más basura

Finalmente, recuerda que ordenar es el último paso, pero el primero es botar la basura que tienes. Si ya te deshiciste de cosas que no usabas o no te hacían feliz, no compres más de lo mismo. Cada vez que vayas a comprar algo pregúntate ¿tengo un lugar para guardar este objeto sin desordenar mi casa?

Si no tienes espacio, no compres más cosas. Si crees que tienes espacio, pero no estás segura, toma medidas antes de comprarlo. Incluso, si tienes espacio, pero no quieres limpiar ese objeto o darle mantenimiento, tarde o temprano se convertirá en basura… así que no lo compres.

Debes ser crítica con tus compras. Esto no sólo mantendrá tus espacios ordenados, también mantendrá tu cuenta bancaria feliz.

 

Quisiera que en los comentarios me cuentes qué objetos botaste o vas a botar en lugar de ordenarlos. ¡Celebremos juntas nuestra capacidad para sacar de nuestras vidas las cosas que no añaden valor!

En caso de que te interese leer más sobre cómo ordenar tus espacios, te recomiendo estas publicaciones:

Orden para la persona que serás, no para la que eres.

3 principios de organización: método de Marie Kondo

¿Por qué es tan difícil deshacerse de las cosas?

3 reflexiones sobre “Ordenar es el último paso, no el primero”

  1. si¡ definitivamente entre menos cosas tengas más fácil es limpiar, he trabajado en sacar, donar, tirar cosas que no usaba y que no me gustaban o que me traían malos recuerdos incluso y me he sentido “liberada” incluso, es increíble lo fácil que te puedes llevar a la casa cosas que realmente son basura o que no son para ti, muchas gracias por los consejos.

  2. Siiii tienes razon saque de mi closet una cantidad barbara de ropa que ni uso , y de los cuartos de mis hijos igual , se fueron adornos , juguetes , etc etc que cosas guarda uno , hoy pienso antes de comprar algo

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