20 cosas MÁS que eliminar gracias al minimalismo

20 cosas más que eliminar gracias al minimalismo

Hace un tiempo escribí una publicación sobre 20 cosas que eliminé gracias al minimalismo (si quieres ver esa publicación, la puedes encontrar aquí). Ese es la publicación más visitado de Casa Cambiante… hasta hoy. Hoy quiero ampliar la lista y mostrarles 20 cosas más que se pueden eliminar.

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Cuando hice la primera lista de 20 cosas que había eliminado de mi vida, con eliminar me refería a desechar. Ya fuera donar, botar o reciclar. Conforme pasa el tiempo y aprendo más sobre el minimalismo, voy encontrando más objetos que desechar, pero también más rutinas e ideas.

Dicho lo anterior, esta nueva lista combina tanto objetos como pensamientos que he desechado. ¿Lista para comenzar a eliminar lo que no le añade valor a tu vida?

 

20 cosas más que deseché de mi vida
  1. Ropa que ya no me sirve/no me hace feliz

Esto es lo más sencillo de desechar. Es muy intuitivo saber si una prenda de ropa te hace feliz o no. Además, la ropa se gasta, así que siempre que reviso mi armario encuentro prendas que dejar ir. En mi última limpieza (hago dos al año, normalmente) saqué blusas que ya no usaba. Las blusas que deseché esta vez me hacían feliz en la universidad (sip… tenían años en mi armario). Mi estilo ha tenido que modificarse para poder ir a la oficina… no queda más remedio que crecer. Es duro, pero a todas nos pasa (¡es broma! Definir un estilo personal es genial).

  1. Objetos sentimentales

No sé si ya leíste esta publicación o no, pero en esa publicación te cuento cómo logré (al fin) deshacerme de muchos objetos sentimentales que tenía guardados desde hace años. Deseché tarjetas viejas, cartas viejas, fotografías, recuerdos de eventos que curiosamente ya no recuerdo… ya tienes la idea. Saqué una bolsa completa de cosas que no le estaban añadiendo valor a mi vida.

  1. Zapatos dañados.

La primera vez que deseché zapatos, saqué todos los que me lastimaban los pies y dejé los que amaba. Esta vez saqué los que se habían dañado por el uso (era un único par). Hay cierta satisfacción en desechar una prenda de ropa o de calzado que se bota porque se ha usado hasta las últimas consecuencias. Además, ¿sabes lo que esto significa? Significa que, si quisiera podría comprar un par de zapatos nuevos, porque tengo un espacio para guardarlos. Curiosamente, no tengo ganas de hacerlo. ¿Será posible? Creo que al fin mi sistema se ha desintoxicado del consumismo… wow.

  1. Bolsos

Por algún motivo tenía muchos bolsos y asumía que los necesitaba. La primera vez que hice limpieza sólo ordené mis bolsos, pero no me deshice de ninguno. Necesitas bolsos de muchos tamaños y colores para combinar con tu ropa, ¿no? Pues yo decidí que no. Tengo uno negro grande, uno café grande y uno pequeño que tiene varios colores, con esos tres bolsos puedo combinar todo mi guardarropa (tomándome ciertas libertades no muy fashionistas, por supuesto). Conforme vaya renovando mi guardarropa iré buscando prendas que combinen 100% con mis bolsos. Mientras tanto cada uno de mis bolsos tiene espacio en el armario, no está aplastado o debajo de nada. Así que espero que estos tres bolsos se mantengan en buenas condiciones por mucho tiempo.

  1. Productos de belleza

Tenía muchas cremas y demás productos de belleza para la cara. Algunos tenían tantos años que no podía recordar cuándo los había comprado. Gasté los productos que más me gustaban, boté los que no usaba y minimicé mi rutina de belleza. Además, empecé a usar aceite de coco como crema de contorno de ojos… Lo amo. Eso sí, no lo puedo usar en toda la cara porque mi piel es grasosa por partes y el aceite de coco no se lleva bien con mi piel grasa. Estoy en busca de un producto natural que sirva de astringente (para después de lavarme la cara), pero hasta que no lo encuentro no voy a ponerme cosas raras. La piel absorbe t-o-d-o, lo bueno y lo malo Así que estoy tratando de cuidar lo que pongo en mi piel.

  1. Adornos de mis paredes

En las paredes tenían colgando muchas cosas. Quité algunas, porque la vista también se cansa. De vez en cuando es valioso tener espacios vacíos. Sirven de contrapunto a los espacios llenos. Además, ente menos cosas haya en las paredes, menos cosas hay que sacudir.

  1. Material para manualidades

Lo admito, soy tremendamente susceptible a Pinterest. Tengo un tablero completo de chucherías (en Costa Rica una chuchería es una cosilla sin valor que parece tener una razón de ser, pero en realidad no sirve para nada, en general se refiere a adornos), si me sigues en Pinterest, ahí lo puedes ver (puedes usar este link casa cambiante o el link al final de la página). El problema de esto, es que tenía material para hacer manualidad que nunca iba a hacer. Nunca las iba a hacer, porque sé que no soy buena haciéndolas, así que el resultado sería algo que eventualmente tendría que botar. Decidí ahorrarle basura al planeta y simplemente regalar los materiales.

  1. Equipo de natación

Yo odio nadar. Sin embargo, tenía anteojos para piscina y gorras de natación. Traté de nadar por un par de meses, pero la verdad es que no me gusta. Aun así, estaba guardando estas cosas, porque esperaba querer nadar de nuevo (no iba a pasar… pero a veces tratamos de engañarnos a nosotras mismas). Después de una honesta conversación conmigo misma, decidí regalar el equipo de natación que tenía. La verdad es que eliminar estos objetos de mi vida fue un alivio. Ya no tengo que querer nadar, puedo dedicarme a hacer el ejercicio que sí me gusta.

  1. Tratamiento de blanqueamiento dental

Esto podría no estar en todas las casas… pero yo tenía un kit de blanqueamiento dental que se suponía que debía gastar en un mes, pero que tenía meses conmigo. Si lo usaba muy seguido me daba sensibilidad en los dientes. Así que lo usaba cuando me acordaba… es decir una vez a la semana como mucho. Decidí gastarlo de forma sistemática (puse alarmas para acordarme de usarlo) para al fin terminar con él y desechar la caja en la que venía, que era sorprendentemente grande.

  1. Papel de regalo viejo

Encontré papel de regalo viejo y arrugado. Definitivamente no servía para envolver nada, además, ahora trato de dar regalos que sea experiencias y no cosas. No se pueden envolver experiencias con papel de regalo. Así que lo reciclé.

  1. Pintura de uñas

En algún momento de mi vida tuve la ilusión de que me gustaba pintarme las uñas. La verdad es que no me gusta usar acetona para despintarlas y el removedor de esmalte sin acetona también tiene un olor muy fuerte. Además, soy muy mala pintándome las uñas. Casi siempre me las daño en cuestión de minutos. Por eso me deshice de mis esmaltes. Si en algún momento me pareciera buena idea pintar mis uñas iría a un salón.

  1. Redes sociales

Cuando empecé este blog, abrí un usuario de Facebook y un usuario de Twitter. No tenía redes sociales antes. Nunca tuve Facebook en el teléfono, pero Twitter sí. Descubrí que me robaba más tiempo del que quería dedicarle. Así que ahora mis redes sociales están en mi computadora y nada más. Creo que el tiempo es un lujo increíble, así que le dedico a las redes sociales el tiempo que considero necesario, pero no las tengo en el teléfono para no verme tentada a pasar en ellas más de lo planeado. Eliminar la tentación es mucho más sencillo que combatirla.

  1. Televisión

Yo no veo televisión desde hace mucho. Aquí puedes leer por qué no veo televisión y aquí los beneficios que en encontrado. Pero fue hasta octubre de 2017 que cancelé mi suscripción Netflix. Decidí minimizar mi consumo de programas de entretenimiento. ¿Por qué? Porque quería más tiempo libre para hacer cosas que le agreguen valor a mi vida. Ver series de Netflix no le agregaba valor a mi vida, así que dejé de hacerlo. ¿Sabes qué otra cosa hice en octubre de 2017? Empecé este blog. Eliminar el consumo de programas de entretenimiento libera tiempo. El tiempo que usas viendo televisión, lo podrías usar en cualquier otra cosa.



  1. Publicidad

Me llegaba gran cantidad de publicidad a mi correo electrónico. Así que decidí eliminar todas esas subscripciones o marcarlas como spam. Esto me da más tiempo libre. Además, he empezado a usar el iphod en mi carro (es de mi novio, pero él no lo usa, porque un iphod es una cosa “antigua”). Usar el iphod significa que no escucho publicidad en la radio. Recibir menos publicidad significa que la sociedad tiene menos oportunidades de crear en mí necesidades que deba satisfacer con el último producto de moda.

  1. Regalos

He minimizado los regalos-objetos que doy. Ahora trato de dar regalos-experiencias. Por ejemplo, a mi novio le regalé una cita en un spa para navidad (era cita en parejas, así que también me regalé a mí misma una cita en un spa… ganar-ganar). El minimalismo me ha enseñado a añadirle valor a la vida de otras personas tanto como a la mía. Regalar objetos, en especial si son cosas que otras personas podrían no necesitar, lo único que hace es llenar la vida de otras personas de cosas que tendrán que cuidar. Si te interesa saber cómo dar y recibir regalos minimalistas puedes leerlo aquí.

  1. Compras de libros

¡Calma! No estoy diciendo que dejé de leer. Lo que estoy diciendo es que dejé de comprar libros. Tengo una membrecía a la biblioteca virtual de la universidad para la que trabajo y estoy sacándole provecho. He encontrado muchos libros interesantes que no habría leído de otra forma. A las librerías sólo llega una pequeñísima fracción de todo lo que se publica. Cuando decidí desechar la idea de comprar libros, empecé a explorar alternativas que me sorprendieron.

  1. Cereales de desayuno

Por años, yo desayunaba todos los días cereal de fibra con leche. Todos los días. Pero estoy tratando de minimizar la ingesta de comida procesada que hago (la verdad voy mal, pero al menos el cereal sí lo eliminé). Decidí invertir en una licuadora super-poderosa. Desde que tengo mi Vitamix desayuno licuados de frutas. Tienen mucha más fibra que el cereal y son más nutritivos y libres de azúcares procesadas. Les dejo el link a Amazon por si les interesa verla o explorar otros modelos.

  1. Toallas y tampones

Decidí comprar una copa menstrual. Es una de las mejores inversiones de mi vida (de hecho, puedes ver esas inversiones aquí). Y si te interesa saber qué es una copa menstrual, lo puedes leer aquí. Y si además quieres saber cómo me fue a mí la primera vez que usé la copa, puedes ver parte de mi diario aquí. Lo único que debo añadir es que he aprendido mucho sobre mí misma y que contamino menos el planeta gracias a mi copa menstrual.

  1. Aplicaciones para el celular

Como ya te dije antes, eliminé todas las redes sociales de mi celular. Pero también eliminé otras aplicaciones. Decidí dejarme sólo Uber, la aplicación de mi banco y Pinterest (que es mi buscador oficial, lo uso para encontrar blogs). Menos aplicaciones en mi teléfono significa menos notificaciones y menos tiempo perdido.

  1. El reloj de pulsera

Creo que este fue el primer paso consciente que di hacia vivir una vida simple. Mi teléfono da la hora, así que eliminé el reloj de mi muñeca. Sé que hay personas que usan el reloj para medir pulsaciones cardíacas y demás, pero yo confío en mi reloj interno, incluso cuando voy al gimnasio. Yo sé cómo me siento y sé hasta dónde presionarme. Así que no tengo reloj de pulsera. Desde que dejé de usarlo me siento… igual. La verdad es que usarlo no le aportaba nada a mi vida. Tampoco puedo decir que dejar de usarlo haya generado un cambio radical. Eliminar el reloj, para mí fue un acto simbólico, una forma de decirme a mí misma que no soy esclava del tiempo. Curiosamente, desde que dejé de usarlo, soy muy buena sabiendo qué hora es sin necesidad de mirar un reloj.

Como ven, algunas de las cosas que eliminé son muy específicas. Cada vez que reviso mi casa, decido deshacerme de algunos objetos, pero cada vez son más particulares. Además, ahora una buena parte de mis “limpiezas” son de ideas y acciones, más que de objetos. Esto significa que, entre mis objetos, cada vez tengo menos superfluos. También significa que mis rutinas son más conscientes y mejor reflexionadas.

Me gustaría saber qué pleaneas eliminar. Cuéntamelo en los comentarios. Siempre es interesante saber lo que otras están haciendo, eso nos ayuda a todas.

Si te interesa más información sobre el minimalismo podrían interesarte estas publicaciones:

Minimalismo: una forma de pensar

Los objetos sentimentales que acumulamos

Reto minimalista: zapatos

No trates de regalar lo que ya no quieres

Orden para la persona que vas a ser, no para la que eres

11 reflexiones sobre “20 cosas MÁS que eliminar gracias al minimalismo”

  1. Hola…. cosas muy interesantes realmente me cuesta mucho trabajo deshacerme de cosas aún sabiendo que no las ocupó ni las ocuparé…me inspiró y agradezco por quienes dedican y pasan estas experiencias para ayudar a otras personas….. gracias!!!

  2. Hola….yo acabo de empezar a leer sobre el “minimalismo”m agrada mucho toda esta idea…. inicié sacando trastes q tenía años sin usar ala semana siguiente también saqué otras cosas… pero o tristeza q m dió y ahí m quedé….eh leído un poco más sobre esto y pues deseo seguir xq se q me estoy haciendo daño con muchas cosas q no m sirven y q no ocupó… saludos!!!!

    1. Hola, Lupita.
      A todas nos pasa… hay cosas que sacamos sin problemas porque tenemos claro que son basura o cosas que roban espacio sin uso, pero luego encontramos otras cosas que queremos guardar “por si acaso” o porque les tenemos cariño aunque no las usamos. Lo que yo te recomiendo es que vayas a tu ritmo. No se trata de estancarte, pero tampoco de sufrir tirando cosas que no quieres dejar ir.
      Revisa espacios sencillos de limpiar, como el baño, tu cartera o la alacena… seguro encuentras cosas sin uso, vencidas o simplemente papelitos que sobran por ahí. La idea es tratar de mantener la inercia mientras arragas fuerzas para seguir.
      ¡Suerte!

  3. Gracias por compartir la experiencia tan detallada. Nos inspira. En mi práctica me ha ido bien disminuyendo productos e implementos de limpieza del hogar. Cojinería, alfombras, tapetes de baño o de bienvenida y algunas cortinas; pues realmente me añadían trabajo y congestionaban el espacio.
    Deseo éxito para todos.

    1. Gracias por el comentario, Maribel.
      Me alegro que hayas despejado espacio y que te quitaras de encima algo de trabajo 🙂
      Un saludo.

  4. Hola ! Me encanta tu blog, te agradezco tus link o recomendaciones sobre María Kondo , hace poco la descubrí y muero por leer más . Excelente blog 😘

    1. ¡Gracias Mariela!
      A mí m gusta Marie Kondo porque su idea es déjese las cosas útiles y las cosas que ama. Lo dejás ¿para qué?

      Saludos

  5. Hola primera vez que leo algo así de hecho siempre he sido así desde q tengo uso de razón me gustaba sacar todo lo que no utilizaba y lo sigo haciendo no sabia que tenia un nombre jejeje… Hacer lo anterior me hace sentir muy bien libre y renovada jajaj… Leí unas cosas q aun me falta por hacer así que gracias y seguiré viendo tu Block.. 🙂

    1. ¡Hola, Mary!
      Qué lindo es leer a personas como tú. No es normal que la gente saque las cosas que no usa. Lo normal es acumular y acumular. Pero gente como tú es la que nos inspira a los demás.
      Espero leerte de nuevo.
      ¡Saludos!

  6. Me encanto este blog, Nela! También soy de Costa Rica y creo que eso me ayudo a sentirme más identificada. Te cuento que esta experiencia del minimalismo empezó de una manera interesante, en Pinterest de pronto me empezaron a salir artículos al respecto y empecé a leer sobre eso y me di cuenta de que soy minimalista en muchos sentidos de mi vida y no lo sabía! De hecho no sabía lo que eso significaba, entonces ha sido un descubrimiento increíble. Hay un par de cosas que me llevo de aquí para incorporarlas a mi vida! Un abrazo 🙂

    1. ¡Pura vida, Mariana!
      Me alegra que te guste el blog.
      A mí me pasó igual, me perdí un rato en Pinterest y me salió información de Marie Kondo, me gustó la idea y empecé a buscar más y aquí estoy.
      Espero leerte por aquí de nuevo.

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