Minimalismo: una forma de pensar

Minimalismo como forma de pensar

Mi primer paso hacia el minimalismo fue deshacerme de objetos materiales. Creo que la mayoría de los minimalistas empiezan por ahí. Pero con el tiempo he aprendido que la cantidad de mis posesiones es sólo una pequeña parte de lo que es el minimalismo. El minimalismo es más, es una forma de pensar.

Para mí, el minimalismo, es un proceso de pensamiento lógico. Es decir que me ayuda a pensar de una forma que considero racional y que me satisface. Me ayuda a dar respuestas a preguntas y a tomar decisiones.

Minimalismo como proceso de pensamiento

Lo primero que me gustó del minimalismo, es que cuestiona muchas situaciones de la sociedad actual: el consumismo, el status quo, el éxito económico, etc. Cuestionar es el primer paso para aprender. Cuando buscamos respuestas, nos obligamos a reflexionar.

Cuando analizamos situaciones que parecieran tener una única respuesta lógica es cuando más aprendemos. Y esas son las situaciones que el minimalismo cuestiona.

¿Qué es el éxito financiero? La respuesta lógica es que es la capacidad de adquirir bienes y servicios sin estar restringidos a ciertos montos o sin tener que sacrificar una compra por otra.

¿Qué pasaría si una persona no mide su éxito financiero en función de lo que puede comprar? Hay que crear una línea alterna de pensamiento para responder esta pregunta. Y esas formas alternas de pensar las he ido encontrando en el minimalismo.

El minimalismo me ha enseñado a pensar diferente. Mis procesos de pensamiento diferencian claramente el necesito del quiero. También veo una clara diferencia entre lo que tienen valor y lo que tiene un precio. Entiendo que no es un buen negocio si no lo necesito (aunque esté en mega-super-hiper oferta). Y sé que la cosas que valen la pena no son por las que más he pagado.

El minimalismo cambia la forma en la que pensamos, de hecho, es una forma de pensar.



Re-programación del pensamiento

Cuando empecé a aprender sobre el minimalismo empecé a cuestionar muchas cosas que hacía. De pronto me di cuenta de que estaba programada con programas que yo no había elegido.

Mi familia, mis amigos, mi sociedad me habían enseñado a querer ciertas cosas. Me habían dicho que debía celebrar eventos especiales de cierta forma. Había aprendido a mostrar cariño siguiendo ciertos patrones. Mis aspiraciones y metas parecían escenas de una película (¡tal vez lo eran!).

Pero esos no eran mis patrones de comportamiento. Eran patrones aprendidos, eran los patrones de mis padres, los de mi comunidad, los de mi escuela. El pensamiento minimalista me hizo cuestionar esos patrones. Algunos me parecieron válidos y decidí mantenerlos, otros me parecieron absurdos y decidí desecharlos.

Tuve que reprogramarme. Pero esta vez, los programas los estaba eligiendo yo.

El minimalismo es una forma de apagar el piloto automático y empezar a vivir conscientemente.

Autoconocimiento

Si quieres empezar a probar los modelos de pensamiento de un minimalista, hazte preguntas. Empieza por la pregunta: ¿qué le añade valor a mi vida?

Sé que no es simple, pero es básica. Tienes que conocerte a ti misma y saber lo que te hace feliz. Analiza si tienes objetos, personas o experiencias que te hacen feliz. Asegúrate de saber cuáles son las cosas que valoras.

Cuando sepas qué le añade valor a tu vida, podrás tomar decisiones buenas para ti.

¿Esto le añade valor a mi vida? ¿No? Entonces no lo quiero.

Verás que poco a poco irás detectando patrones en tu comportamiento que debes mantener y otros que debes cambiar.

¿Necesitas un ejemplo?

¿Me creerías si te dijera que por años y años hice algo sólo para verme bien frente a otras personas? Sí, yo era esa clase de mujer. La que cuida su apariencia física, no para sí misma, sino para los demás.

Yo me maquillaba para ir a la oficina. Lo hacía porque sentía que sin maquillaje los demás me iban a juzgar. La verdad es que nunca me había gustado maquillarme. Cuando me tomé el tiempo para analizar lo que le añade valor a mi vida, me di cuenta de que esa rutina de maquillarme por las mañanas no me hacía feliz. Así que ahora no me maquillo para ir a la oficina.

Con esto han pasado dos cosas. La primera es que mi piel está mucho más sana. Al parecer a mi cara no le gustaba usar maquillaje a diario. La segunda cosa que ha pasado es que ahora el maquillaje se ha vuelto algo divertido, de vez en cuando me maquillo por diversión, cosa que jamás pensé que pasaría.

¿Qué rutinas tienes en tu vida que no te hacen feliz? Analízate.

Haz lo que amas

Cuando sepas qué cosas te hacen feliz y cuáles no, trata de dedicarle más tiempo a lo que te hace feliz. Para esto, por supuesto, deberás dedicarle menos tiempo a lo que no ama. A veces no es posible sacar de nuestras vidas (al menos no del todo) las cosas que no amamos. Pero sí es posible recortar el tiempo que dedicamos a hacer esas cosas.

Tal vez estás pensando que tienes que hacer demasiadas cosas que no amas y que no hay forma de liberar tu tiempo para hacer las que sí amas.

Yo trabajo de lunes a viernes de 8:00 a.m. a 6:00 p.m. Además, doy clases los sábados de 10:30 a.m. a 4:30 p.m. Pero mi corazón no está ahí (tal vez en dar clases esté un poco…). Lo que yo amo es escribir.

Para poder empezar este blog y dedicarle más tiempo a algo que amo, necesité recortar el tiempo de cosas que no le estaban añadiendo valor a mi vida. No podía recorta el tiempo de trabajo. Necesito mis trabajos, al menos hasta que termine de pagar mi maestría.

Además de trabajar había otras cosas a las que les dedicaba tiempo y que no añadían valor a mi vida. Esas son las cosas que eliminé.

En mi caso, esto significó cancelar mi suscripción a Netflix. La cantidad de tiempo que liberé así, fue impresionante. Si quieres, puedes leer al respecto aquí y aquí. También está el hecho de que no tengo redes sociales en mi teléfono. Así logro tener suficiente tiempo para escribir.

¿Qué cosas estás haciendo que no le añaden valor a tu vida?

¿Es necesario que hagas todas esas cosas?

¿A qué quisieras dedicarle más tiempo?

Si amas algo (o alguien) hazle tiempo. Tienes una vida para ser feliz.



Rutas de pensamiento

El minimalismo según la RAE es una tendencia estética e intelectual que busca la expresión de lo esencial eliminando lo superfluo.

Con esa definición en mente, hay varios caminos de pensamiento que me obligo a recorrer seguido para mantener mi vida libre de lo superfluo.

  1. Da gracias

Trata de responder rutinariamente la pregunta ¿por qué estoy agradecida hoy?

Las cosas que agradeces son las esenciales. Pensar en ellas te hará feliz. Responder esta pregunta seguido te da una buena idea, de lo que le añade valor a tu vida. Has el ejercicio seguido. Yo lo hago todos los meses y lo publico en este blog. Puedes ver mi publicación de diciembre 2017 aquí.

  1. Aprende a hacer compras

Debes poder decidir qué comprar y qué no. Para que tu vida no se llene de objetos que no necesitas, trata de comprar por necesidad y no por impulso. Es decir que busca comprar cosas que de verdad necesitas y no comprar cosas sólo porque las quieres. Si quieres aprender más sobre las compras por necesidad, puedes leer esta publicación y esta otra.

  1. Administra bien tus recursos

Usa tu tiempo y energía (y dinero) en cosas que verídicamente le añaden valor a tu vida. Para esto, cuando te encuentres frente a una decisión te recomiendo que sigas las recomendaciones de Sarah Knight. Puedes leer lo que aprendí de Sarah Knight aquí. Tienes una cantidad limitada de tiempo, energía y dinero que puedes gastar un sábado por la noche, escoge bien cómo vas a invertir esos recursos. Inviértelos de forma que le añadan valor a tu vida.

  1. Saca lo que ya no amas y ordena

Revisa tus cosas al menos dos veces al año. Te recomiendo hacerlo siguiendo el método de Marie Kondo. Es decir, revisa que mis posesiones te llenen de gozo. Si algo no te hace feliz, es hora de dejarlo ir. Así evitas llenar tu casa de cosas que no amas.

  1. Hazte preguntas que te hagan pensar

Vivimos en una sociedad tremendamente consumista y aceptada por la mayoría. Tienes que cuestionar lo que te venden, lo que te regalan y lo que te incitan a querer. ¿Por qué? Porque casi siempre que la publicidad te ofrece algo, lo hace con el fin de que creas que lo necesitas, aunque no es cierto. Las películas, las revistas, la publicidad, tus amistades… todos están a merced de esta sociedad de consumo. Si de verdad quieres eliminar lo superfluo de tu vida y encontrar lo esencial, debes cuestionar mucho. ¿De verdad lo necesito? ¿Debo hacerlo porque todo el mundo lo hace? ¿Es la única forma de hacerlo? Pregunta, cuestiona y duda. No para que vivas con desconfianza, sino para que aprendas a reflexionar.

Ahora que sabes cómo pensar como una minimalista, verás que los cambios en otras áreas de tu vida se darán con más facilidad. Me encantaría leer en los comentarios lo que opinas sobre ver e minimalismo como una forma de pensar. ¿Lo habías visto así antes? ¿Lo aplicas así? ¿Crees que es una interpretación válida o será que me he vuelto loca?

Si te interesa leer más sobre minimalismo podrían interesarte estas publicaciones.

3 principios de organización de método de Marie Kondo

Las cosas que importan (del video de Sarah Knight)

Orden para la persona que vas a ser, no para la que eres

Minimalismo: ¿cómo comenzar?

11 beneficios del minimalismo en el día a día

Minimalismo y beneficios (colaboración para minimalspot)

11 reflexiones sobre “Minimalismo: una forma de pensar”

  1. Hola me gustó mucho tu blog llevo poco tiempo aplicando el minimalismo y me siento muy contenta, me gustó la forma en que lo describes y lo vives.

  2. Me encantó el artículo!! Me atrapó cuando mencionaste el vacío al final de los días.
    Yo empecé eliminando cosas que no me servían y dejando de comprar eso que no necesito. Pero este artículo me abrió la mente! La verdad hasta me robó una sonrisa. Ahora se en que estaba fallando y que tengo que mejorar. Muchas gracias.

  3. Hola!

    Yo siempre había pensado en el minimalismo como un estilo simplificante de la arquitectura, incluso la decoración, este enfoque me abre algunas puertas a la reflexión. Muchas gracias!

    1. El minimalismo empezó en el arte y la arquitectura. Así que tienes una idea correcta.
      Pero poco a poco se fue extendiendo a otras áreas y ahora hay toda una corriente de pensamiento asociada al minimalismo.
      Me alegra que este enfoque te haga reflexionar, cosas buenas pasan para quienes reflexionan 😉
      Un saludo

  4. Hola
    No entendia ,mas bien no sabia el concepto de minimalista hasta que un dia alguien me dijo me gusta como se ve tu departamento tienes un estilo minimalista y de ahí mi curiosidad por saber sobre el tema, me gusta la idea de vivir mejor disfrutando al maximo de mi tiempo
    Saludos y gracias.

    1. ¡Hola, Rosy!
      Eres minimalista de nacimiento 🙂
      A muchos nos toma un tiempo darnos cuenta de que queremos disfrutrar de nuestro tiempo. jeje
      Saludos

  5. Me encanta leer estos tipos de blogs estoy en proceso de ser minimalista por que quiero cambiar muchas cosas de vida soy una compradora compulsiva de ropa, zapatos y carteras y siento que estos blogs me ayudan mucho a cambiar mi manera de pensar un abrazo NELA

    1. ¡Gracias por el mensaje, Vanesa!
      Me alegra saber que te ha ayudado.
      Estoy seguro de que puedes ser minimalista y disfrutar de tu ropa y zapatos a la vez.
      ¡Mucha suerte!

  6. Jajaja, no estás nada loca Nela. Hola, ¿cómo estás?. Pienso que tu artículo expresa bien lo que quieres decir cuando te refieres al minimalismo como forma de pensar y me parece que es algo, que definitivamente, es importante para la vida: Saber cuáles son las cosas que te hacen felices y que te aportan valor.
    La verdad que no es tan fácil aplicar esto (lo he intentado y a veces no he podido), pero creo que poco a poco puedo aplicarlo más, porque de verdad que me anima: El ser consciente y no dejarse llevar por cosas superfluas.
    Espero que escribas otro artículo relacionado a este tema ya que me gusta la idea. 🙂
    Me despido con un gran saludo y deseándote más éxitos y mucha felicidad.

    1. Hola Herder! Me alegra que te guste la idea.
      Sé que no es fácil, como dije es un proceso. Hay que reprogramarse para de verdad lograrlo.
      Definitivamente voy a escribir más sobre el tema, porque es algo sobre lo que no me puedo callar.
      Un abrazo!

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