3 principios de organización: método de Marie Kondo

3 principios de organización según el método de Marie Kondo

¿Quieres mantener tu casa u oficina organizada? El secreto es organizar bien una sola vez. Si crees que estás destinada a pasarte la vida organizando, déjame decirte que hay luz al final de túnel. Si organizas bien una sola vez, no tienes por qué vivir en un espacio que se desorganiza todo el tiempo.

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La magia del orden

¿Ya leíste el libre de Marie Kondo, La magia del orden? Si aún no lo has leído, créeme que deberías. El libro es divertido, interesante y un tanto excéntrico. ¿Qué más se le puede pedir a un libro?

Te dejo el link de compra, tal vez este 2018 sea el año que decidas leerlo.

En este libro, Marie Kondo explica su método de organización, al que ella ha llamado KonMarie. Su método me recordó una idea que para mí es muy natural en la ingeniería, pero que no había asociado con la vida diaria. Se debe organizar una sola vez.

En un proceso productivo esto es obvio. Yo trabajé como ingeniero en una planta de producción por varios años y recuerdo que las herramientas de limpieza tenían un lugar asignado, las herramientas de trabajo también tenían su espacio y todos sabíamos cuál era el lugar de cada cosa.

¿Por qué? ¿Acaso la compañía estaba tratando de unificarnos a todos como en el video de Pink Floyd? Un poco… pero la razón de fondo tiene sentido.

Si todo tiene un lugar, no es necesario estar averiguando dónde están las cosas cuando las necesitamos. Y si ese lugar se eligió bien desde el inicio, es sencillo regresar las cosas a su lugar después de usarlas.

Marie Kondo, en La magia del orden, explica esto. Aunque ella no lo hace pesando en ingeniería. Ella dice que la organización debe hacerse una única vez, habiendo reflexionado sobre lo que se desea lograr al organizar. Si la organización se hace bien una sola vez, entonces no es necesario estar ordenando cada día, porque las cosas tendrán su lugar natural. El desorden, según Marie Kondo, se da cuando algunas cosas no tienen un lugar asignado… pero me estoy adelantando. Vamos por partes.

Los tres pasos para una buena organización minimalista

Esto es parcialmente un resumen del libro de Marie Kondo, así como mis propias reflexiones. Es lo que he venido haciendo desde hace casi dos años y me ha servido. Son tres pasos para lograr una casa y oficina ordenada siempre.

Paso 1: Visualizar

Si “visualizar” te suena demasiado esotérico, te confieso que al inicio, a mí también me hacía pensar en nueva era o algo similar. Pero no se trata de sentarse con los ojos cerrados tratando de visualizar tu destino mientras escuchas música de tambores (aunque eso podría ser muy interesante).

Visualizar se trata de saber para dónde vas. Es la razón por la que las organizaciones tienen visiones y misiones. Las empresas se han dado cuenta de que saber para dónde van es vital para dictar lo que hacen en el presente.

Visualizar tu casa, tu oficina y tu vida también es vital para que puedas ordenar. Marie Kondo dice en su libro que tu casa debe estar ordenada para la persona que vas a ser, no para la que eres. Este tema es muy interesante y lo discutí en esta otra publicación.

Si no sabes quién vas a ser, ¿cómo vas a poder ordenar para esa persona? Por eso hay que visualizar, y para lograrlo responde una pregunta: ¿qué fue lo que te motivó a organizar en un principio?

Te enseño cómo funciona esto con un ejemplo. Para la pregunta: ¿Qué fue lo que te motivó a organizar en un principio? Mi respuesta inicial sería, quiero un estilo de vida más simple. Parece una buena respuesta, ¿cierto?  Pero no lo es, debes lograr un nivel de detalle mucho mayor a ese. Visualizar es ver cada detalle.

Una respuesta mejor sería: quiero saber exactamente qué hay en cada rincón de mi casa. Y quiero abrir cada puerta o mirar en cada gaveta y encontrar las cosas que necesito sin perder tiempo buscándolas. Quiero pasar poco tiempo limpiando mi casa y mucho tiempo leyendo. Quiero escribir en mi diario todos los días y poder recibir visitas o salir de paseo sin tener que preocuparme por ordenar.

Ese es el nivel de detalle que debes poder visualizar. Con ese nivel de detalle en mente te será mucho más sencillo eliminar cosas (paso 2) y ordenarlas (paso 3).

En este momento, debes estar deseando saltarte este paso y empezar a hacer algo. Pero no te lo saltes, por favor. Necesitas una idea clara de hacia dónde vas. Una idea general o una corazonada no es lo mismo. No te saltes este paso. Y lee lo que Marie Kondo tiene que decir sobre este tema. Ella da ejemplos muy buenos que te ayudarán a entender cómo este paso se asocia con los demás.

Paso 2: Eliminación

Cuando empecé a aprender sobre el minimalismo, lo primero que encontré fue información sobre consumismo y exceso de posesiones. Este era exactamente mi caso. Yo tenía muchísima ropa y más zapatos de los que podía guardar en mi armario. Así que cuando leí sobre eliminar posesiones, no lo dudé. Me pareció que tenía sentido… y la verdad fue un alivio.

Muchas de las cosas que tenía no me dejaban vivir tranquila. Las tenía por miedo al futuro o porque no lograba dejar ir el pasado. En el libro de Marie Kondo, ella explica esto con mucha simplicidad. Yo voy a contarles mi situación con mucho menos simplicidad, pero a veces los ejemplos son útiles.

Miedo al futuro: no estar preparados

Yo tenía cosas “por si acaso” o para “algún día”. Esto es miedo al futuro. Es esa sensación de que podría faltarnos algo y de que si eso pasara no sabríamos que hacer. La verdad es que, si nos llega a faltar algo, siempre es posible resolverlo. Puede ser que tome un poco de tiempo, dinero o ayuda, pero eso está bien. De hecho, eso está mejor que vivir preparándonos para un futuro que siempre pintamos más trágico de lo que es racionalmente probable.

Si no has usado algo en los últimos meses es muy poco probable que lo uses en el futuro. Deja ir las cosas que no necesitas. Y deja de comprar “por si acaso”. Confía en tus capacidades para resolver tu futuro. Estar preparada es bueno, pero estar sobre-preparada sólo te roba espacio, sobre todo si te “preparas” con cosas. Una verdadera preparación para el futuro tiene más que ver con finanzas y conocimientos, que con objetos.

Miedo al futuro: no ser/hacer lo esperado

Hay otro tipo de miedo al futuro, miedo de no ser o hacer lo que esperamos. Es el temor de defraudarnos a nosotras mismas. Es la razón por la que guardé por años unos anteojos para natación.

Yo odio las piscinas, ¿entonces para qué tenía esos anteojos? Porque en algún momento de mi pasado pensé que sería excelente para mi salud tener el hábito de ir a nadar. Nadé por un par de meses y lo odié. Pero me sentía culpable por no haber logrado crear ese hábito y guardaba los anteojos porque algún día iba a retomarlo… ¡sí claro!

Tengo años yendo al gimnasio regularmente y tengo la certeza de que ese es el ejercicio correcto para mí. Sé que odio nadar en piscinas cloradas, pero no fue, sino hasta hace muy poco, que me deshice de los anteojos de natación… se los ofrecí a una amiga que sí es una de esas personas que van a nadar. Ella sí los quería. Y los quería verídicamente, no como yo.

Fue un alivio dejar ir esos anteojos. Cada vez que los veía me sentía culpable. ¿Por qué? Porque a veces somos irracionales. Sentía que me había defraudado a mí misma por no adquirir el hábito de nadar. Racionalmente esto no tiene sentido. Yo hago ejercicio regularmente y nada no es mi máxima meta en la vida.

El problema no era el plan en sí. Planear adquirir el hábito de nadar, es un buen plan. El problema era que yo no había visualizado lo que quería. Había hecho un plan que no servía para mí. Darme cuenta de esto me tomó tiempo, pero ahora entiendo que incluso nuestros planes y metas deben ser revisados y que de vez en cuando algunos se deben eliminar, porque no nos hacen felices.

Apego al pasado

Cuando comencé a deshacerse de objetos, tenía cosas de mi pasado que no lograba dejar ir. Ropa que ya no usaba, juguetes que no había tocado en años, cuadernos, libros, etc. La verdad es que ya no quería esas cosas y no me hacían feliz, pero me sentía culpable por no quererlas. Sentía que estaba rompiendo alguna regla.

¿Hay una regla escrita en piedra que diga que uno debe amar ciertas cosas por siempre? La respuesta es no.

Ahora me doy cuenta de que la regla, lo que dice es que uno debe amar a las personas, pero no a las cosas. Por cierto, esta regla sí está escrita en piedra (los 10 mandamientos… chiste… ¿se entiende?  Soy mala con los chistes…)

Dar gracias y dejarlo ir

Marie Kondo sugiere tomar cada objeto que poseemos, tocarlo y decidir si nos hace felices. Debemos dejarnos todo lo que nos hace felices y todo lo demás despedirlo, dándole gracias por lo que hizo por nosotros.

Darles gracias a los objetos parece una técnica extraña, pero sirve para aliviar la carga emocional asociada a dejar ir ciertas cosas. Si es placebo o no, no lo sé. Lo que sé es que cuando me está costando mucho deshacerme de algo, mentalmente le doy las gracias por haber sido útil por un tiempo y entonces es más fácil dejarlo ir.

Aquí hay un punto importante, habrá cosas que deberás eliminar y que nunca usaste. Estas cosas también cumplieron su propósito. Ese propósito era enseñarte que no las necesitabas y que no las necesitarás en el futuro.

Elimina todo lo que no necesites, bota lo que no sirve y dona lo que podría servir (pero dónalo de inmediato, no esperes un día o dos para donarlo, porque esos días se convierten en semanas o meses).

Marie Kondo explica que este proceso debe hacerse lo más rápido posible. Ella dice que si logramos eliminar todo lo que no necesitamos de forma rápida sentiremos emoción, al ver nuestros espacios más limpios. Esa emoción, es tan fuerte que es suficiente para mantenernos motivadas a no dejar que el desorden se apodere de nuevo de nuestra vida.

Para Marie Kondo no tiene sentido tratar de eliminar un par de cosas al día. Tampoco tiene sentido ordenar una habitación a la vez. Ella dice que debes hacerlo todo de una vez. De hecho, en su libro recomienda un orden específico para eliminar. Te recomiendo que compres el libro y sigas ese orden.

Hazlo por categorías

Puede que estés pensando que jamás lograrías eliminar todo lo que debes eliminar de un tirón. Tal vez creas que no tienes tiempo para hacerlo. Por eso es que Marie Kondo señala categorías. Te aseguro que puede atacar una categoría en un día. La ropa es una categoría, los libros otra. En menos de una semana puedes trabajar en todas tus categorías.

Si vas eliminando habitación por habitación en lugar de hacerlo por categorías, encontrarás miles de objetos diferentes revueltos. Es difícil tomar decisiones así, cuando cada decisión es diferente a la anterior y a la siguiente. En cambio, si lo haces por categorías tendrás muchas decisiones similares que tomar y te aseguro que esto sistematiza un poco el proceso.

Hacer eliminación por categorías tiene otra ventaja. Vas a ver todo lo que tienes de una misma categoría a la vez. A veces no sabemos cuánto tenemos hasta que lo vemos en una montaña en el suelo. Cuando yo vi toda la ropa que tenía me di cuenta de que era suficiente para aplastarme. Además, entendí lo dichosa que era por tener la posibilidad de comprar tanta ropa. También me avergoncé de tener tanta ropa que no usaba, sabiendo, como bien sé que no todo el mundo tiene tanta suerte.

Eliminar por categorías es un proceso de autoaprendizaje. No dejes pasar la oportunidad de hacerlo.

Paso 3: Organización

Cuando hayas eliminado todo lo que no te hace feliz te sentirás más ligera. Te lo aseguro. Si en cada espacio de tu casa o de tu oficina sólo hay cosas que amas, tu mente estará constantemente recibiendo impulsos (imágenes o recuerdos) de cosas que te hacen feliz.

Lo que sigue es la organización. El método de Marie Kondo, indica que la ropa y demás objetos deben guardarse de forma vertical. Esto ahorra espacio y a la vez evita que un objeto quede oculto por otros que se le coloquen encima.

En su libro, Marie Kondo explica cómo doblar la ropa y ordenarla. Podrías ver algunos tutoriales en Youtube, como este en el que enseña cómo ordenar un cajón de medias y ropa interior.

También en el libro encontrarás información sobre la ropa que cuelgas. La idea general es ir desde lo más largo hasta lo más corto de izquierda a derecha. Pero ella detalla colores y texturas.

Lo que no vemos deja de existir

Creo que en lo que se refiere a organización, la idea de ordenar verticalmente es lo que más llama la atención del método de Marie Kondo. Al ordenar así, es posible ver todos los objetos ordenados con un solo vistazo. No hay que levantar una cosa para ver otras.

Yo he logrado aplicar la organización vertical a casi todas mis cosas: ropa, libros y cuadernos, juegos de mesa, papelería, etc. Para algunos objetos, que no logro ordenar verticalmente (como bolsos y zapatos) he optado por ordenarlos de forma que pueda verlos todos con un solo vistazo.

¿De qué sirve ordenar verticalmente? Olvidamos lo que no vemos. En cambio, cuando todo está a la vista es fácil recordar lo que tenemos e incluso lo que queremos hacer. Mi diario estuvo en abandono por mucho tiempo simplemente porque no estaba a la vista. Olvidaba que lo tenía por días seguidos. Cuando lo recordaba, sólo pensar en ir a buscarlo me quitaba las ganas de escribir en él (a pesar del poder terapéutico que tiene un diario).

Ordena de forma que todo esté a la vista. En el libro hay un excelente truco para ordenar bolsos, poniendo uno dentro de otro, pero siempre de forma que es posible verlos todos a la vez.

Un espacio para cada cosa

Además de doblar tu ropa, debes ordenar otras cosas: cajones, alacenas, espacios debajo de fregaderos, etc. Marie Kondo recomienda tener un lugar asignado para cada tipo de cosas. Por ejemplo, si tienes una alacena, limítate a ese espacio para guarda alimentos.

Si tienes una gaveta para guardar implementos de oficina, asegúrate de que sólo en esa gaveta tengas esas cosas. Si en algún momento tienes más de lo que cabe en el espacio designado, tienes que repetir el proceso de seleccionar lo que brilla con alegría. Aunque si eres como yo, ver una gaveta perfectamente ordenada te va generar satisfacción y difícilmente vas a querer arruinarla metiendo más cosa, si no las necesitas.

Marie Kondo indica que las cosas deben ser guardadas donde sea más sencillo guardarlas. Si guardarlas es sencillo, es más probable que mantengas el orden. Si guardarlas es complicado, es muy probable que las dejes en cualquier otro sitio. Eso sí, recuerda guardarlas verticalmente para que puedas encontrarlas con facilidad. Ten esto en mente cuando organices.

Finalmente, no te frustres si le asignas a algo un lugar y al pasar unos días sientes que debes asignarle otro. Si hay algo que me quedó muy claro tras leer La magia del orden es que hay un proceso de prueba y error de por medio.

Marie Kondo narra cómo ella ha pasado por muchos métodos de organización antes de dar con el que le ha servido y enseña. Es natural que nosotras tengamos un proceso similar. Yo le he asignado a mi bolso del gimnasio tres lugares diferentes. En este momento estoy probado con un nuevo lugar, espero que sea el definitivo. No te lo digo para que sientas que jamás terminarás de ordenar. Mis cosas están en orden (el 99% al menos). Pero algunas simplemente requieren un poco más de tiempo para encontrar el lugar correcto, como mi bolso del gimnasio.

Reflexiones finales

La magia del orden, tiene cómo título en inglés The Life-Changing Magic of Tidying Up, algo así como La magia que cambia vidas de ordenar. En su título en español perdió la parte de cambiar vidas, sin embargo, creo que sí puede mejorar tu vida mucho. Una casa ordenada y fácil de limpiar te libera energía y tiempo.

Ordenar una única vez, por sí sólo no te va a cambiar la vida. Pero reflexiona sobre esto un momento. El tiempo que pierdes cada día o cada semana, regresando cosas a su lugar, podrías estarlo usando en leer, en aprender un idioma, en hacer ejercicios, en probar nuevas recetas o en conversar con tu familia. El tiempo libre es lo que cambia la vida.

Marie Kondo ha escrito varios libros, La magia del orden es sólo el primero. También escribió La felicidad después del orden, que está en mi lista de libros por leer. Aquí les dejo el link para comprarlo, por si les interesa.

 

Me gustaría saber si has aplicado los consejos de Marie Kondo para organizar sus espacios. A mí lo que más me ha servido es la idea de eliminar todo lo que no me hace feliz, aunque ordenar verticalmente también es algo que ahora hago. ¿Qué te sirve a ti? ¿Has encontrado un método mejor que el de Marie Kondo? Cuéntamelo en los comentarios.

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