Reto Minimalista (Declutter de 70 cosas en 7 días)

Reto de Declutter minimalista. Deshazte de 70 objetos en 7 días

En inglés clutter hace referencia al desorden asociado a acumular una gran cantidad de objetos. Piensa por ejemplo en una alacena en la que hay de todo revuelto (y en la que nadie quiere mirar lo que hay en el fondo). ¿Otro ejemplo? Un armario atiborrado de prendas de ropa, unas sobre otras y donde la mitad o más llevan meses (o años) sin ver la luz del sol. Declutter es deshacerse de ese desorden y es un parte vital del minimalismo.

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¿Qué es Declutter?

Cuando atacamos esos desórdenes, hacemos declutter. Pero ojo:  Declutter no es ordenar.

Bueno, en parte lo es, pero no se trata de eso. Ordenar es doblar toda la ropa y volverla a meter en el armario. Tal vez la ordenemos por color, tamaño, ocasión etc. Se ve hermoso… por 24 horas, antes de empezar a desordenarse de nuevo.

Declutter es matar el desorden. No es darle al desorden una nueva cara.

Lee la línea anterior varias veces. Si puedes, escríbela en una hoja de papel y pégala en el espejo, la refrigeradora, frente al sanitario… dónde sea necesario, con tal de que la tengas presente. Si vas por ahí tratando de ordenar, nunca te vas a deshacer del desorden.

Para hacer declutter, primero es necesario sacar la basura (seamos honestas, tenemos basura guardada… lo sabemos… no lo niegues).

Luego hay que decidir de forma activa qué se queda y qué se va. Esta parte es difícil porque tomar decisiones consume energía, además de tiempo.

Pero hay formas de hacerlo más sencillo… por ejemplo, unirse a un reto que nos ayude a mantener el ritmo por un mes. Así que aquí te dejo una lista de 100 (o más cosas) de las que te puedes deshacer en 30 días. Cuando tengas menos objetos, entonces puedes empezar a ordenar. Y el desorden no puede volver si los objetos que lo ocasionaban ya no existen.

Día 1: Declutter en la oficina
  1. Lapiceros que no sirven.
  2. Papeles arrugados, manchados, rotos (por favor recíclalos, reciclar papel es fácil)
  3. Revistas viejas
  4. Tarjetas de presentación (pasa a tu celular los contactos que usas y deshazte del resto)
  5. Gomeras secas
  6. Post-its usados
  7. Tijeras sin filo
  8. Ligas (bandas de goma) que nunca usas.
  9. Cartuchos viejos de tinta que ya no recargaste
  10. Clips torcidos o sin uso.
Día 2: Declutter en la alacena y refrigeradora
  1. Todo lo que esté vencido.
  2. Todo lo que esté dañado (frutas o verduras que ya no se pasaron).
  3. Frasquitos o bolsitas de condimentos que ya perdieron su sabor.
  4. Botellas de salsas que no te gustan pero que guardas por si acaso.
  5. Cualquier frasco que tenga un poquitito de algo desconocido en el fondo.
  6. Paquetes de sopas/cremas/sazonadores que estén abiertos y no recuerdes hace cuánto abriste.
  7. Cualquier “miniatura” que hayas traído de un restaurante (bolsitas de kétchup, por ejemplo).
  8. Sobros de comida que sabes en el fondo de tu corazón que no vas a comer.
  9. Comida congelada que no recuerdas cuándo congelaste o con qué propósito.
  10. Comida que simplemente no te gusta, pero compraste porque era sano o te lo recomendaron o se veía bien… y no la vuelvas a comprar. Desperdiciar comida no es bueno.

Consejo extra: deja al frente de la alacena lo que está pronto a vences y úsalo antes de que se desperdicie.

Consejo extra… extra: Si botaste algunas frutas o verduras, pero no paste hambre últimamente, es porque comiste otras cosas… tal vez debes comprar menos galletitas y comerte tus verduras (te lo digo con amor).

Día 3: Declutter en la cocina
  1. Cualquier utensilio roto o dañado.
  2. Cucharas, tenedores, chuchillos o pajillas desechables que trajiste de quién sabe dónde.
  3. Vasos, tazas o platos que llegaron desde algún restaurante con comida “para llevar” y se quedaron.
  4. Botellas desechables de agua (por favor compra una botella reutilizable, o déjate una de las que tienes para reusarla).
  5. .. Nunca vas a usar 4 espátulas a la vez. Nunca.
  6. Paños de cocina rotos o manchados que llevan años en el fondo de un cajón por si acaso.
  7. Esponjas o cepillos viejos que ya cumplieron su propósito y deben pasar a mejor vida.
  8. Utensilios que nunca usas y siempre estorban. Si no lo has usado en meses (o nunca), no lo vas a usar.
  9. Artículos de limpieza que están debajo del fregadero (sin uso desde el inicio de los tiempos).
  10. Artículos de uso específico que pueden ser reemplazados por otros. Por ejemplo un pelador especial para aguacates o un increíble des-corazonador de manzanas. En el primer caso usa una cuchara y en el segundo caso, un cuchillo. Te aseguro que tu abuelita vivió sin pelador de aguacates y logró vivir su vida sin problemas asociados a este tema.
Día 4: Declutter en el baño
  1. Botellas de champú/acondicionado vacías.
  2. Maquillaje vencido.
  3. Tubos de pasta dental vacíos.
  4. Trocitos de jabón viejo.
  5. Navajillas (también conocidas como rastrillos o rasuradoras) sin filo.
  6. Botellitas de crema, tarritos de lociones, tubitos de mascarillas, ampollitas de aceites y demás artículos de cuidado personal que no usas. Este es un punto difícil (yo sé). Esas cosas casi siempre son caras (yo sé). Pero si no los usas porque te resecan la piel o te dan alergia o son muy grasosas… pues no los usas y ya. No importa cuánto costaron. Si no te hacen feliz, el dinero que gastaste te sirvió para aprender qué no comprar de nuevo. Déjalos ir, están siendo parte del desorden.
  7. Pinzas torcidas o que no logran agarrar los bellitos, corta-uñas sin filo, limas para uñas dañadas (en especial si son desechables).
  8. Liguitas para pelo que nunca has usado. Accesorios para pelo que no has podido ponerte bien. Prensas que te revientan el pelo y, en general, cualquier accesorio para pelo que cuando te lo pones decides que no se te ve bien. Tú sabes lo que se te ve bien y lo que no. Déjate lo que te luce y saca todo lo demás.
  9. Lápices de labios, sombras de ojos, correctores de ojeras o cualquier otro maquillaje que no se adapta a tu color de piel, que no te gusta o que hace mucho no usas.
  10. Todos los productos de limpieza que hay bajo el lavatorio y que no usas jamás.

Consejo extra: usa un basurero pequeño en el baño. Esto te obligará a sacar la basura con regularidad. Así se evitan malos olores y tu baño será un lugar más saludable.

Día 5: Declutter en el cuarto

Yo sé que ayer hiciste declutter en el baño y eso fue duro. ¡Pero no puedes perder el impulso! Hoy te toca el cuarto. ¡Yo sé que puedes lograrlo! No te rindas, ya estás a la mitad del camino.

  1. Adornos que no ames (los adornos que no amas son los que odias sacudir. Cuando amamos algo de verdad, no tenemos problema para cuidarlo).
  2. Todo lo que lleve meses bajo la cama. Si no lo has necesitado en meses, no lo necesitas.
  3. Accesorios que no usas (aretes, pulseras, anillos, collares, etc.)
  4. Botellitas de perfume vacías.
  5. Botellas de perfume llenas pero que no te gustan.
  6. Libros, revistas y papeles que no planeas volver a leer.
  7. Zapatos que jamás usas porque te incomodan (tus piecitos merecen ser felices).
  8. Blusas estiradas, manchadas, rotas o dañadas… no son pijamas. Ya tienes pijamas. Bota todas estas piezas que no vas a usar en público (y posiblemente tampoco en privado).
  9. Pantalones que no te quedan, están dañados, manchados o rotos.
  10. Medias sin pareja. Brasieres estirados o con las varillas torcidas. Y, en general, ropa interior dañada. Usar ropa interior bonita te hará sentir más segura, aunque sólo la veas tú. Además, mi mamá siempre dice que hay que usar ropa interior bonita porque en caso de un accidente, nadie te verá los calzones estirados… no sé si es un buen o mal consejo, pero lo sigo.

Consejo extra: Usa el método Konmarie para ordenar tu armario, decidiendo qué de lo que tienes realmente te hace feliz y qué no. Aquí puedes leer sobre este método y sobre mi adaptación del mismo. Aquí econtrarás el link al libro de Marie Kondo, por si te interesa leerlo completo.

Día 6: Declutter en la sala, el comedor y las habitaciones
  1. Revistas o libros que no vas a leer de nuevo y no amas (deja que alguien más los disfrute).
  2. Adornos que odias sacudir (recuerda… si los amaras de verdad no te molestaría para nada cuidar de ellos).
  3. Juegos de mesa que nunca juegas.
  4. Implementos deportivos que no usas ni planeas usar (pesas, también llamadas mancuernas, yoga mats, colchonetas, caminadora, elíptica…). No te engañes, o la usas a diario por un mes, o la dejas ir. Es así de simple. No se vale usarlas hoy y abandonarlas de nuevo en un rincón.
  5. Cargadores de aparatos electrónicos que posiblemente ya no existen.
  6. Teléfonos celulares que ya no usas.
  7. Artículos de tecnología 1990-2000 (walkman, discman, laptop dañada, MP3 sin uso, etc.)
  8. Cuadernos viejos (¿aún guardar cuadernos y fotocopias del colegio o la universidad?)
  9. Juguetes viejos (¿no viste Toy Story? Tus juguetes merecen a alguien que juegue con ellos).
  10. Bolsos y bolsas que hace tiempo dejaste de usar porque están dañados, no son de tu estilo o simplemente nunca te gustaron.
Día 7: Declutter en el bolso y la billetera.
  1. Facturas viejas.
  2. Maquillaje que lleve meses ahí sin ser usado.
  3. Basura (sí, en el bolso siempre hay basura).
  4. Tarjetas de presentación (trátalas igual que lo hiciste con las de tarjetas que tenías en la oficina).
  5. Comida (espero de todo corazón no ser la única que guarda galletas y barritas en el bolso).
  6. En el bolso sólo necesitas uno.
  7. Papelitos para tomar apuntes. En el bolso con una sola libreta es suficiente.
  8. Revisa que sólo tengas un cargador de celular y un par de audífonos. No necesitas más.
  9. Llaves que no sabes qué abren… ha pasado.
  10. Confites viejos, chicles derretidos y demás golosinas que ya no se pueden comer.
¿Llegaste hasta el día 7?

¡Felicidades! Oficialmente tienes 70 cosas menos en tu vida. Y son cosas que no vas a extrañar. Son 70 cosas menos que limpiar, ordenar y mover de un lugar a otro. Eres una persona un poco más libre.

Espero que esta semana te haya servido para darte cuenta de que empezar a deshacerte de cosas que no necesitas es fácil. Trata de seguir analizando el espacio que te rodea y decidiendo si lo que tienes de verdad te hace feliz o no. Revisa tus posesiones seguido y piensa si esas cosas le agregan valor a tu vida. Trata de seguir sacando de tus espacios las cosas que no te hacen feliz o no te dan valor extra.

Y, por favor, cuéntame tu experiencia. ¿Te pareció fácil o difícil deshacerte de cosas? ¿Qué fue lo más complicado esta semana? Deja tus comentarios abajo, para poder responderte y conocerte mejor.

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