7 tips para ahorrar como un adulto

La vida adulta es difícil, en especial en lo que se refiere al dinero.

Ahorrar no es fácil, pero con estos 7 consejos al fin parece posible.

Excusas… (insertar aquí un suspiro soñador). Hay miles y para todas las situaciones. Y cuando se trata de ahorrar, hay más. Es imposible ahorrar en la “cuesta de enero”, luego el auto necesitó reparaciones, se nos cayó el Smartphone y se le rompió la pantalla, nos invitaron al cumpleaños del sobrino, hay que comprar los regalos navideños y de pronto estamos de nuevo en la “cuesta de enero” sin que nuestra cuenta de ahorros aumentara ni un poquito. ¿Te suena familiar?

A mí sí, pero la peor parte, es que mi vida no siempre fue así. La verdad es que hasta hace un tiempo, yo era la mejor ahorrante que conocía. De hecho, en un momento de mi vida ahorré suficiente dinero para comprar mi propio auto, sin necesidad de créditos. Y durante esos mismos años comía fuera a diario, nunca sentí que me faltara el dinero y ahorraba. Fueron los años dorados de mis finanzas.

Actualmente mi vida financiera es muy diferente. Para empezar, cambié de empleo y gano menos de lo que ganaba antes. Pareciera un cambio estúpido que nadie haría voluntariamente, pero les aseguro que tuve buenas razones para cambiar de empleo a uno peor pagado. Además de contar con un salario menor, ahora tengo una hipoteca (un apartamento viene con miles de gastos inesperados) y encima estoy estudiando una maestría, que no es nada barata. Y para colmo, tengo que pagar las cuentas de electricidad, agua, telefonía, gasolina y…

Creo que ya tienes una idea: soy una persona común y corriente con un montón de gastos, tratando de vivir de un salario que pareciera no alcanzar. Viviendo así, ¿cómo puedo volver a mis buenos años de ahorrar?  Pues déjame decirte que sí se puede, porque yo lo estoy haciendo.

Tips para ahorrar cuando no hay dinero para ahorrar

Voy a darte la lista de tips que a mí me han dado resultado. Algunos los encontré en línea (Dios bendiga a todos los bloggers que han iluminado mi camino), otros me los pasaron amigos o conocidos y otros los encontré yo, tras muchos dolores de cabeza.



Tip número 1: Averiguar a dónde se va el dinero.

De mi formación como ingeniero industrial aprendí un par de cosas aplicables a la vida real. La primera es “lo que no se mide, no se puede mejorar”. Si de verdad quieres ahorrar, tienes que saber a dónde se está yendo tu dinero. Y tienes que saberlo de verdad. Si crees que sabe a dónde se va tu dinero mes a mes, entonces no lo sabes de verdad. Si no puedes decir con exactitud cuánto dinero gastaste en comida el mes pasado o cuánto dinero gastaste en transporte o en ropa, entonces no sabes a dónde se va tu dinero.

Para saber a dónde se va tu dinero, mi recomendación es que trates de pagar con tarjeta todos tus gastos durante un mes y luego descargues desde la página de tu banco un estado cuenta y un desglose de movimientos (entradas y salidas de dinero). Todos los bancos dan la opción de crear un usuario en línea para administrar tus cuentas bancarias. Visita tu banco de confianza para recibir la información que necesites, si aún no lo has hecho. Para mí, tener esta posibilidad de visualizar mis movimientos de dinero ha sido vital para poder manejar mis finanzas y mis ahorros. Y además me abrió las puertas para generar ingresos pasivos mediante fondos de inversión que también administro en línea.

“Nela, pero yo vivo en medio de la selva, no tengo tarjeta bancaria. ¡No puedo ver mis gastos en línea!”

¡No te preocupes! Siempre puedes anotar todos sus gastos durante un mes. Lápiz y papel sirven igual de bien. Lo importante aquí es no dejar nada por fuera. No importa si llenaste el tanque de gasolina, hiciste las compras de la semana o te compraste una galletita. No hay un monto de dinero demasiado pequeño como para no entrar en tu lista. Y no olvides anotar todas esas membresías que a veces vamos acumulando (Netflix, revistas, apps, etc.) Anota todo.

Y luego viene lo más importante: cuando tengas tu lista de gastos completa, lee esa información con cuidado y cataloga cada gasto. La idea aquí es crear unas cuantas categorías para todos los gastos.

Yo hice este ejercicio un par de meses y me di cuenta de que mis categorías para gastos son:

  • Hipoteca
  • Estudios
  • Gasolina
  • Seguro del auto
  • Servicios básicos de casa de mi mamá
  • Servicios básicos de mi apartamento
  • Gimnasio
  • Comida
  • Supermercado
  • Otros

Tal vez algunas de estas categorías sean las mismas para tus gastos, tal vez otras deban ser eliminadas o tengas que añadir nuevas. Por ejemplo, yo pago los servicios básicos de casa de mi mamá, porque vivo con ella. Pero también pago los servicios básicos de mi apartamento, porque es más sencillo pagarlos mes a mes, que cancelarlos y reactivarlos luego.

Trata de no abusar de la categoría “otros”. Deja esa categoría para cosas imprevistas que no se repiten todos los meses, como por ejemplo la reparación de la pantalla del Smartphone (espero no quebrarla todos los meses).

Ahora lo que sigue es asustarse.

Verás que hay gastos que te sorprenderán. ¿De verdad gasté tanto dinero en comidas fuera de casa? ¿De verdad fui al supermercado 10 veces en un mismo mes?

Yo sé que es duro, pero la aceptación es el primer paso. Ahora realmente sabes a dónde se va tu dinero. Excelente, cuando medimos nuestros gastos, podemos mejorarlos.



Tip número 2: Definir prioridades

Verás que de tu lista de gastos hay algunos que no se pueden eliminar (estos son los que mis profesores de contabilidad llamaban gastos fijos). En mi caso, la hipoteca es un gasto fijo, mes a mes lo tengo que pagar y no hay forma de evitarlo. Igual pasa con mis estudios y con los servicios básicos de casa de mi mamá. Pero hay otros gastos que no son obligatorios. Por ejemplo, todos esos cafecitos fuera de mi casa podrían desaparecer y el planeta no colapsaría.

Cada quien tendrá sus propias prioridades, pero es importante saber cuáles son. Ordena tus gastos, empezando por los que son más importantes para ti hasta llegar a los que realmente no te importan tanto. Suma cuánto dinero gastas en las cosas que son vitales y cuánto gastas en todo lo demás.

Ahora imagina tu vida si no hubieras comprado el mes pasado todo lo que hoy te parece innecesario. Imagina cómo habrías cerrado ese mes o cómo habrías empezado este. (WOW… ¿cierto?) Ahora empiezas a entender por qué esto de monitorear las finanzas tiene su encanto.

Tip número 3. Definir un presupuesto

Si ya sabes cuándo dinero estás gastando en tus diferentes categorías de gasto, ya tienes la mitad de tu presupuesto listo. Pule estos montos. Define cuál es el monto máximo que aceptarás para cada uno de tus gastos el siguiente mes. Podrías decidir mantener tus gastos como estuvieron el último mes o hacer cambios. He aprendido que entre menos gastos planee, menos dinero gastaré y más podré ahorrar. Así que te recomiendo planear los gastos necesarios y no mucho más.

Lo que falta ahora es anotar tus ingresos. Si tus ingresos no son fijos, asume que serán los más bajos posibles. Nunca es bueno asumir que llegará dinero que a la hora de la verdad no llega. Debes planear esperando lo mejor (mente positiva), pero preparándote para lo peor. Mi recomendación es que redondees tus ingresos hacia abajo y tus gastos hacia arriba. Por ejemplo, si tu salario mensual es de $1564, redondéalo a $1560. Y si tu gasto en gasolina fue de $67, redondéalo a $70. Esta es una forma de trabajar con números redondos y a la vez de hacer un “colchón” entre tus ingresos y tus gastos.

Incluye en tu presupuesto un gasto mensual al que llamarás “Todo lo demás que no se me ocurre ahora”. Créeme que vas a necesitarlo y es bueno separarlo de tus ahorros. Así no tendrás que meterle mano a tus preciosos ahorros cuando tengas que pagar la cuota del Baby Shower de la secretaria.

Ahora que tienes tus ingresos bien anotados, revisa si el total de tus gastos y el de tus ingresos. Si tus ingresos son más que tus gastos, el sobrante es el monto que mes a mes deberás ahorrar, como mínimo.

Pero si tus gastos son mayores a tus ingresos estás en una situación muy mala. Nunca deberías gastar más de lo que tienes. Debes recortar gastos innecesarios cuanto antes. ¿Gastaste $60 comiendo fuera de casa? Elimina ese gasto asegurándote de comer en casa siempre. ¿Pagaste $30 por un nuevo par de zapatos? Es hora de aceptar que ese par de zapatos será el último que comprarás en un buen tiempo. Y si de verdad quiere ver cambios pronto, cancela tarjetas de crédito, invierte todo dinerillo extra en pagar tus deudas y acepta que tendrá que vivir una vida frugal por un tiempo, hasta que salgas a flote.

Eso sí, saldrás a flote. Tus problemas financieros son una situación puntual, no son la historia de toda tu vida.



Tipo número 4. Hacer planes creativos

Seguir un plan es difícil. Seguir un plan financiero en este mundo consumista es muy difícil. Deberás buscar formas creativas para apegarte al plan. Por ejemplo, para no gastar dinero comprando comida fuera de casa, puedes ponerte la meta de aprender a cocinar comidas rápidas y baratas. Pinterest es un gran aliado para esto, pero también lo es tu mamá, tu tía o tu abuela. Este es el momento de aprender esa receta de la abuela que siempre te ha encantado.

¿Tu meta es dejar de gastar dinero en ropa que no necesitas? Tal vez es el momento de aprender a vestirte minimalistamente. Esta tendencia es capaz de generarle muchos ahorros y hay formas muy divertidas de empezar.

Eres como yo, y gastas mucho dinero en libros… este es terreno peligroso. ¡No me odies por decir esto! La única razón por la que doy este consejo es porque yo misma lo seguí. Se ahorra mucho cuando se deja de comprar libros por un tiempo. Resultó que la experiencia no es mala. Primero, tenía varios libros nuevos sin leer, luego, compré un par de libros digitales (son mucho más baratos que los libros impresos) y exploré la biblioteca de la universidad para la que trabajo. Además, descubrí cientos de textos interesantes en línea.

La vida social puede ser un tremendo gasto también. Y aquí recortar dinero puede parecer recortar amistades. Pero no tiene que ser el caso. Hace unos meses fui al cumpleaños de una amiga. En lugar de hacernos ir a un bar de $5 el vaso de cerveza, nos citó a todos en un parque. Cada uno llevó algo que compartir y pusimos música. Nadie gastó lo que hubiera gastado en un restaurante, pero la pasamos genial. ¿Te parece que esta es una actividad para jovencitos de colegio? Mi amiga cumplía 35 años y sus invitados estaban entre los 30 y 40 años.

Cuando empecé a recortar gastos, tuve que usar la imaginación para inventarme formas de apegarme a mi presupuesto. Me costó salir de mi ciclo de consumismo, pero ahora tengo una rutina más interesante (si quieren ver mis ideas para divertirse con un bajo presupuesto pueden leerlo aquí) porque he presupuestado gastar menos.

Tip número 5: Monitorea tus mejoras

Si nunca lo has hecho, no puedes imaginarte lo satisfactorio que es depositar en una cuenta de ahorros el dinero que sobra a final de mes. Mi ahorro actual es poco, pero es emocionante verlo crecer gracias al esfuerzo que he puesto. De hecho, creé una hoja de cálculo tan sólo para graficar el monto de mi cuenta de ahorros y ver cómo crece. Habrá quien diga que estoy medio loca, pero ese gráfico es lo primero que viene a mi mente cuando alguien me invita a una boda en México. Es más sencillo para mí rechazar lo que no necesito cuando sé a dónde va a ir a parar el dinero ahorrado. Creo que es importante tener una imagen clara de cómo se ven nuestros esfuerzos.



Tip número 6: Evita las tentaciones

Al principio, cuando empecé a ahorrar a pesar de todos mis gastos, sentía tremendos deseos de ir de compras. Creo que pasé un par de semanas en las que sufrí síndrome de abstinencia (es broma… ¿o no?). Casi sentía dolor físico al pensar en las compras que ya no tenía presupuestadas. Con el tiempo aprendí a no gastar y a ver a otros gastar, sin sentir que me estaba perdiendo de algo.

Para mí, fue una suerte que mi novio me apoyara en este proceso. Como él sabía que era importante para mí, trató de hacerme la vida más fácil. Para empezar, dejó de sugerir el centro comercial para una salidita de domingo. El centro comercial era mi peor enemigo, porque yo soy la clase de persona que adora todo lo que ve en las vitrinas de las tiendas (todavía me pasa, pero ya no tengo que comprarlo todo). Él también descargó un montón de películas (todas legalmente, por supuesto) para sustituir salidas al cine y desempolvó muchos juegos de mesa. Evitar las tentaciones es muy importante para lograr sobrevivir al periodo de desintoxicación. Una vez que el consumismo salió de mi sistema todo mejoró.

No sé cuales sean tus tentaciones pero evítalas por un tiempo. Te prometo que después de unas semanas todo mejora y no tendrás tantas ganas de gastarte todos tus ahorros.

Tip número 7: Pónle nombre a tus ahorros.

Ahorrar dinero sólo por ahorrar dinero no tiene sentido. Seríamos como aquel contador de estrellas en uno de los planetas visitados por el Principito, que poseía estrellas para poseerlas y nada más.

El dinero que ahorramos debería tener una razón de ser. En mi caso, mis ahorros actuales son para pagar una deuda. Hace un par de semanas tuve que cambiar todos los techos de mi nuevo apartamento y mi novio me prestó dinero para cambiar todo el techo de una sola vez. Él insiste en que puedo tomarme todo el tiempo del mundo para pagarle, pero yo odio las deudas. Sé que cuando pague esa deuda me sentiré mucho más liberada así que mis ahorros se llaman “paz mental”. Saber por qué ahorro me ayuda a mantenerme apegada a mi presupuesto.

Tal vez tus ahorros se llamen “pago de tarjeta de crédito” o “viaje a Europa”. Sea como sea, ponle un nombre a tus ahorros. Es bueno poder visualizar hacia dónde vamos.



Otras recomendaciones
  • Lee tanto como pueda sobre ahorro y finanzas. Si es un tema sobre el que piensas seguido, será más sencillo apegarte a tu plan.
  • Comenta con personas de confianza lo que estás haciendo y pídeles su apoyo. Es bueno tener a alguien que te recuerde que debes ahorrar en caso de que a ti se te olvide.
  • Visita tu banco de confianza y averigua qué opciones de ahorros y fondos de inversión tienen. Puedes programar tus ahorros o usarlos para generar ingresos pasivos.
  • No te dejes engañar por “ofertas” o “descuentos”. Recuerda: no es una buena oferta si no lo necesitas y si gastatsu dinero en cosas que no necesitas, te estás robando a ti misma.
  • Calendariza tus ingresos y gastos, para asegurarte de que todo el mes estarás tranquila.

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9 reflexiones sobre “7 tips para ahorrar como un adulto”

  1. Hola Nela!

    Te sigo desde hace poco y me gustan mucho tus post! Te cuento que también tuve que ordenar mis gastos porque me comenzaron a pagar una sola vez al mes y no dos veces, entonces sufrí mucho el 1er mes!!!
    Me ha funcionado separar mis gastos por semana, así me pongo un tope Máximo y hago que dure 4 semanas hasta el próximo mes, separando los ahorros y el “gasto fijo”.
    Y el tip de poner nombre al ahorro es súper bueno! Para no perder el foco 🤗

    1. Hola Ana, en ese caso te recomiendo que me escribas por correo: casacambiante@gmail.com
      Podemos revisar tu situación especial.
      Lo normal en casos como el tuyo es seguir tres pasos:
      1. Por un mes anotar todos tus gastos (todos, todos toooodos).
      2. Analizar al cierre de mes dónde se puede recortar gastos innecesarios.
      3. Hacer un plan de pagos para tus deudas de forma que te permita llegar a tu libertad financiera en un plazo alcanzable.

      Saludos

  2. Cómo saber cuál fondo de inversión conviene más, soy nueva en esto y mi banco ofrece varias opciones de fondo de inversión
    Gracias por compartir tu experiencia, siempre te leo 🙂

    1. Hola Leidy.
      Puedes preguntar por los rendimientos de los fondos en los últimos 6 meses o en el último año.
      Te conviene el que tenga rendimientos más altos.
      Pero casi todos los bancos tienen un cuestionario para determinar qué tolerancia al riesgo tienes. Puedes preguntar en tu banco.
      Los fondos con mejores rendimientos normalmente son los de más alto riesgo. Si estás dispuesta a ganar tanto como a perder, puedes ir por esos. Si no te sientes cómoda con la posibilidad de perder, debes elegir un fondo de bajo riesgo, posiblemente tendrá también bajos rendimientos, pero estarás segura de que no perderás dinero aunque ganarás poco. Normalmente, por poco que gane un fondo, es capaz de mantener el valor de tu dinero en el tiempo. Es decir que sus rendimientos serán al menos suficientes para que tu dinero no se devalúe.

      Saludos

    1. Hola Lucía.
      Ponerle nombre al ahorro definitivamente es una motivación. Ahorrar por ahorrar es demasiado ambiguo. A nuestro cerebro le gustan las cosas bien definidas, por eso usar nombres concretos para nuestros ahorros nos mantiene más comprometidos.
      Saludos

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